Una comitiva integrada por la Defensoría del Pueblo, la Misión de Verificación de la ONU en Colombia, y la Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia (MAPP/OEA)viajó al departamento del Guaviare para intervenir en la situación de los militares que han permanecido retenidos desde el viernes en un cerco humanitario.
Según informes de fuentes locales, el grupo tratará de negociar la liberación de los aproximadamente 60 soldados del Comando Específico del Oriente de la Fuerza de Tarea Omega que aún se encuentran en la zona. Los uniformados fueron interceptados por miembros de las guardias indígenas de las veredas Chuapal y Bocas de Caño Cafra mientras realizaban labores de control y presencia institucional.
El ministro de Defensa, Iván Velásquez, ha subrayado que el incidente podría afectar el proceso de paz en curso con las disidencias. Velásquez indicó que el cese al fuego con el bloque Jorge Suárez Briceño podría ser reevaluado si no se observa un compromiso genuino por parte de ese grupo. La prórroga del cese al fuego, vigente hasta el 15 de octubre, está bajo revisión.
En el lugar también se encuentra una delegación de la Alcaldía de San José del Guaviare y de la Gobernación, quienes se han unido a los esfuerzos para resolver la crisis. La Defensoría del Pueblo ha señalado que sus funcionarios regionales ya están en contacto con la guardia campesina responsable del cerco humanitario, intentando abrir un canal de diálogo.
Camilo González Posso, jefe negociador del Gobierno en el proceso de paz, ha señalado que, según las comunicaciones con los disidentes, la retención de los soldados no habría sido perpetrada por el Estado Mayor Central, sino por organizaciones sociales, lo que complicaría la respuesta desde la mesa de negociación.



