En un caso que ha marcado un precedente judicial en Colombia, la juez 53 de Conocimiento de Bogotá condenó a 10 años de prisión domiciliaria a los policías Alfonso Quinchanegua y Dana Alejandra Canizales por su implicación en las interceptaciones ilegales a las exniñeras Marelbys Meza y Fabiola Perea. Ambas trabajaron previamente para Laura Sarabia, alta funcionaria del Gobierno. Este fallo, que ha captado la atención pública, es el primero que se emite relacionado con el escándalo de chuzadas que estalló a principios de 2023.
El caso se desató cuando Andrés Parra, pareja de Sarabia, denunció el robo de un bolso con cerca de 4.000 dólares. A raíz de esta denuncia, se inició una investigación que llevó a los policías condenados a falsificar documentos y a presentar información falsa ante la Fiscalía 101 de Hurtos de Bogotá, lo que derivó en la interceptación ilegal de las dos exniñeras. Para justificar dichas chuzadas, se las vinculó falsamente con el ‘clan del Golfo’, utilizando los alias de ‘la Madrina’ y ‘la Cocinera’.
La condena se dictó tras un preacuerdo entre los uniformados y la Fiscalía, en el cual ambos aceptaron su responsabilidad en los delitos de fraude procesal, falsedad ideológica en documento público y falsedad material en documento público agravado. A cambio de esta aceptación, lograron una pena reducida. Canizales, quien ya había renunciado a la institución policial, pidió disculpas públicas en una audiencia anterior, manifestando que su participación en los hechos fue producto de su inexperiencia y de seguir las órdenes de sus superiores sin cuestionarlas.
Por otro lado, el abogado de Quinchanegua, Diego Gutiérrez, apeló la decisión de la juez, argumentando que la pena impuesta de 10 años de prisión domiciliaria era excesiva. El Tribunal de Bogotá revisará la sentencia.
El fallo también dejó abierta la puerta a la posibilidad de que los condenados obtengan un principio de oportunidad por el delito de violación de datos personales, aunque esta decisión aún está en manos de la Fiscalía.
Este caso forma parte de una investigación más amplia que involucra a otros cuatro policías, quienes no han aceptado cargos ni han negociado con la Fiscalía, lo que podría resultar en condenas más severas en caso de ser encontrados culpables. Los implicados adicionales son el capitán Carlos Andrés Correa, Jhon Fredi Morales, Fredy Alexander Gómez y una supuesta fuente anónima, Rafael Ricardo Santos.
El proceso judicial sigue en marcha, pero la condena de Quinchanegua y Canizales marca un importante paso hacia la resolución del escándalo de chuzadas.



