Tras semanas de debate, el Congreso está avanzando en la aprobación de una reforma pensional que busca cambiar significativamente el sistema actual en Colombia.
En una sesión reciente, la plenaria del Senado aprobó 58 artículos de la reforma, representando más del 60% del proyecto total. Uno de los puntos clave es la creación de un fondo administrado por el Banco de la República, junto con otros entes gubernamentales, que organizará los recursos del nuevo régimen público de pensiones. Este fondo busca complementar, en lugar de oponerse, a las administradoras de fondos privados.
Actualmente, Colombia tiene dos regímenes de cotización de pensiones que compiten entre sí, lo que genera complejidades en el sistema. La reforma busca eliminar esta competencia y establecer un ahorro más estable.
El nuevo sistema propone cuatro pilares para garantizar ingresos económicos en la vejez. El primero es el pilar solidario, que proporcionará un subsidio a quienes no logren obtener una pensión. El segundo, el pilar semicontributivo, ofrecerá una prestación económica a personas que cumplan la edad de pensión pero no hayan cotizado las semanas necesarias.
Sin embargo, el financiamiento de estos pilares futuros plantea desafíos, ya que el Estado necesitará recursos adicionales, posiblemente provenientes de impuestos, para garantizar su sostenibilidad.
La reforma pensional, de ser aprobada en su totalidad, marcará un cambio significativo en el sistema de pensiones colombiano, con el objetivo de proporcionar una mayor estabilidad y seguridad económica para los ciudadanos en su vejez.



