El exvotante de Trump es acusado de intento de atentado contra el expresidente tras una profunda decepción política
Ryan Wesley Routh, un hombre de 58 años, enfrenta una serie de cargos federales después de un intento frustrado de atentado contra el expresidente Donald Trump. En un giro irónico del destino, Routh, quien votó por Trump en las elecciones de 2016, terminó decepcionado por el desempeño del republicano durante su mandato. Ahora, es acusado de planear un atentado que podría haber tenido consecuencias fatales.
El incidente ocurrió el pasado domingo en West Palm Beach, Florida, donde Routh fue arrestado por agentes del Servicio Secreto después de acercarse armado al campo de golf donde Trump se encontraba jugando. Portando un rifle AK-47 con mira telescópica, Routh intentó aproximarse, pero fue detectado por las fuerzas de seguridad. A pesar de que los agentes le dispararon, el hombre logró huir en un vehículo, siendo detenido poco después en una carretera cercana.
El pasado lunes, Routh fue acusado en una corte de Florida por posesión ilegal de un arma de fuego debido a su condición de criminal convicto. Además, poseía varias armas con los números de serie borrados, lo que aumentó la gravedad de los cargos presentados en su contra. Las autoridades han dejado claro que se podrían añadir otros cargos a medida que avance la investigación.
De la esperanza a la desilusión
Routh, quien alguna vez apoyó fervientemente a Trump, expresó su decepción en las redes sociales tras las elecciones de 2016. En un mensaje publicado en 2020 en su cuenta de X, anteriormente Twitter, señaló que tanto él como “el mundo” esperaban que el entonces presidente fuera “mejor de lo que fue como candidato”. El tono de sus publicaciones dejaba claro que sentía que Trump había empeorado a lo largo de su mandato.
En una ironía adicional, Routh votó por los demócratas en las primarias de 2024 en Carolina del Norte, su estado natal, lo que demuestra el drástico cambio en su postura política. A pesar de haberse mudado recientemente a Hawái, donde posee una empresa de construcción, Routh ha seguido involucrado en temas políticos, especialmente en sus publicaciones en redes sociales.
Un pasado complicado
El historial de Routh incluye un largo listado de antecedentes criminales. En 2002, fue condenado por posesión de un arma de destrucción masiva: una ametralladora totalmente automática. Otros cargos anteriores incluyen portar un arma oculta, posesión de bienes robados y un incidente de atropello y fuga. En total, según informes de NBC, ha enfrentado más de un centenar de cargos criminales a lo largo de su vida.
A pesar de su historial, su hijo de 25 años afirmó en una entrevista con CNN que no cree que su padre sea capaz de cometer un acto violento. “No sé qué ha pasado en Florida, y espero que las cosas simplemente se hayan exagerado”, comentó, mostrando incredulidad ante la gravedad de las acusaciones.
Un desenlace incierto
Routh permanece bajo custodia mientras se espera su próxima audiencia judicial, fijada para el 23 de septiembre, donde se discutirá su fianza. Posteriormente, el 30 de septiembre, se llevará a cabo la lectura formal de cargos. La gravedad de los hechos y el contexto de su historial criminal han colocado este caso bajo un intenso escrutinio mediático.
Este no es el primer atentado fallido contra Trump en los últimos meses. En julio, Thomas Matthew Crooks, un joven de 20 años, intentó asesinar al expresidente durante un mitin en Pensilvania. El caso de Crooks, quien fue abatido por agentes del Servicio Secreto, subraya el peligro constante que enfrentan figuras públicas de alto perfil en Estados Unidos.
Mientras el caso de Routh avanza en los tribunales, las preguntas sobre su motivación y las circunstancias que lo llevaron a este punto siguen sin respuesta. ¿Cómo un hombre que una vez apoyó a Trump terminó involucrado en un supuesto intento de atentado? Las respuestas, si es que llegan, podrían arrojar luz sobre la evolución de su descontento político y personal.



