La defensora del Pueblo, Iris Marín, se sumó este sábado a las críticas hacia el presidente colombiano, Gustavo Petro, por los comentarios realizados a una de sus funcionarias durante un acto público en el departamento del Cauca.
El hecho ocurrió el jueves en Timbío, cuando el mandatario se refirió a la directora del Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito (PNIS), Gloria Miranda. “Las funcionarias del Gobierno del cambio son hermosas. Gloria, como todas las ministras y funcionarias del Gobierno del cambio, son hermosas. Entonces, cada vez que se me acercan, los periodistas chismosos escriben que son novias mías, ¿qué tal?”, señaló Petro.
El presidente añadió que Miranda “se acaba de casar hace un mes, así que la perdimos. La ganamos para el país”, mientras pasaba el brazo por su espalda y apoyaba la mano en su hombro. Este gesto y sus palabras generaron debate en redes sociales, donde fueron calificados como inapropiados.
En respuesta, Marín planteó un ejercicio hipotético en su cuenta de X: “Cómo verían que una mujer en un alto cargo, por ejemplo yo, en tarima con uno de los hombres que trabaja en la Defensoría dijera: ‘Todos los hombres que trabajan conmigo son guapos y la prensa chismosa dice que son novios míos. Pero lo perdimos porque se casó’”.
La congresista Jennifer Pedraza, del partido Dignidad y Compromiso, también cuestionó el episodio y lo consideró “inadmisible”. En la misma línea, la periodista Claudia Julieta Duque señaló que situaciones como esta envían un mensaje equivocado al referirse a la apariencia física de una funcionaria en lugar de a temas de interés público.
Las declaraciones del presidente han abierto un debate sobre el rol del lenguaje y los gestos en escenarios oficiales, así como sobre la necesidad de promover relaciones laborales respetuosas en el sector público.



