Donald Trump prestará juramento hoy como el 47º presidente de los Estados Unidos en una ceremonia que promete ser tan inusual como simbólica. Ante las previsiones meteorológicas que auguran temperaturas peligrosamente frías en la capital del país, el evento se trasladó a la Rotonda del Capitolio, un espacio cerrado, marcando un precedente que no se veía desde el día de investidura de Ronald Reagan en 1985, también afectado por condiciones extremas.
El presidente de la Corte Suprema, John Roberts, tomará el juramento de Trump, consolidando su regreso al poder tras una campaña que dividió opiniones y atrajo la atención global. La ceremonia reunirá a una lista selecta de invitados que incluye a líderes políticos, expresidentes y multimillonarios de renombre como Elon Musk y Jeff Bezos. La destacada cantante de música country Carrie Underwood pondrá un toque emotivo al evento interpretando “America the Beautiful”.
Trump ha prometido iniciar su mandato con acción inmediata, firmando cerca de 100 decretos ejecutivos que abarcan temas como inmigración, política energética y la reorganización de operaciones del gobierno federal. Estas medidas buscan consolidar sus prioridades de campaña desde el primer día.
Una decisión que ya genera controversia es su intención de indultar a algunos de los alborotadores del 6 de enero de 2021, un gesto que según fuentes cercanas al mandatario, busca “reparar” lo que Trump considera un “injusto tratamiento” hacia sus simpatizantes involucrados en los disturbios en el Capitolio.
La seguridad en Washington ha sido reforzada debido a la naturaleza polarizante de esta investidura. Barricadas y controles estrictos rodean el Capitolio, mientras manifestantes a favor y en contra de Trump se congregan en la ciudad, destacando la tensión política que sigue siendo parte del panorama estadounidense.
Con su regreso al cargo más alto del país, Trump busca redefinir su legado y retomar las riendas de una nación profundamente dividida. Su discurso inaugural, que se espera sea directo y cargado de simbolismo, podría sentar las bases de un periodo presidencial que promete ser tan controvertido como influyente.



