El estadounidense Jason Shoultz, de Indiana, usa sus redes sociales para mostrarle a sus seguidores, su diario vivir, con el piercing más grande del mudo en su nariz, por el cual le cabe hasta su propio dedo.
El piercing de Jason atraviesa sus fosas nasales y el tabique. Mide 2,15 centímetros.
A este hombre, que es subgerente de una empresa de accesorios para autos, le ha tomado 15 años ampliar cada vez más su piercing.



