Dos golpes judiciales muy fuertes recibió en esa jornada el senador liberal por Risaralda, los cuales podrían definir el futuro electoral del movimiento que creó para arrebatarle el poder político al entonces senador Carlos Enrique Soto.
El jueves 11 de julio quedará marcado en el calendario del senador liberal Juan Pablo Gallo como una fecha para no olvidar. Con diferencia de algunas horas, en esa jornada la Fiscalía General de la Nación le pidió a la Corte Suprema de Justicia que investigue su presunta participación en un sonado escándalo de corrupción, y hacia el amanecer del viernes, un juzgado de control de garantía envió a la cárcel a su pupilo político el ex alcalde de Pereira, Carlos Alberto Maya, dentro de la investigación por las irregularidades en la fallida construcción de la primera etapa de la avenida Los Colibríes.
Estos dos sucesos podrían representan un acabose electoral para el grupo político bautizado con el nombre de El Cambio que Gallo creó para derrotar al senador del Partido de la U, Carlos Enrique Soto, quien durante dos períodos (2008-2011 con Israel Londoño y 2012-2015 con Enrique Vásquez) había ostentado el poder en la Alcaldía de Pereira.
Gallo, una joven y prometedora figura política, había incursionado hacia poco en el sector público, donde comenzó como director del Instituto de Tránsito durante el mandato del alcalde Juan Manuel Arango. En el 2007, en su primera aspiración al Concejo de Pereira, sumó 2.807 votos, los cuales duplicó en la siguiente jornada electoral en el 2011 al capitalizar el respaldo de 5.841 ciudadanos, convirtiéndose en la primera votación del partido Liberal para esa corporación.
Pero su gran salto dentro del universo electoral se presentó en las elecciones locales del 2015, cuando casi todos los partidos y movimientos políticos se alinearon alrededor de su nombre para quitarle el poder en la Alcaldía de Pereira a los patrocinados por Carlos Enrique Soto. En una histórica votación, Gallo alcanzó en esa oportunidad 126.708 votos que representaban el 62.58% del total de votantes en Pereira, mientras que el candidato de la casa sotista, Israel Londoño, apenas capitalizó 58.734, es decir el 29%.
Lo particular es que el Partido de la U, que avaló a Londoño, alcanzó en esa jornada 36.449 votos para el Concejo, imponiéndose al liberal que llegó a 32.568, pero que contó en la pugna por la alcaldía con el respaldo de otros muchos otros sectores que creyeron en sus promesas de cambio y de lucha frontal contra la corrupción. Precisamente bajo la chapa de El Cambio, Gallo inició su período en la Alcaldía de Pereira 2016-2019, que no pudo terminar precisamente por una investigación en su contra por supuesta participación en política a favor de su pupilo, Carlos Alberto Maya, al quedar en evidencia las presiones a los contratistas para reunir referidos para votar a favor de El Cambio.
Por esa razón, el 23 de octubre de 2019, la Procuraduría General de la Nación suspendió al Alcalde por tres meses, medida que obligó a Gallo a salir del cargo de manera anticipada pues su mandato finalizaría en diciembre. En su ausencia, ejerció como encargado Carlos Andrés Hernández, secretario de vivienda.
Pero éste no fue el único escándalo que sacudió el mandato de Juan Pablo Gallo. Hay que recordar que el primero de ellos fue la denuncia del entonces diputado, Daniel Silva, por la temprana compra de un lujoso apartamento por más de $1.000 millones cuando apenas iniciaba su período de gobierno. Y la otra, el remedo de glorieta de Corales construida durante su período, la cual no fue ni el reflejo de lo proyectado, a lo que se sumaron sobrecostos en su presupuesto y plazos incumplidos en su entrega. La de Corales, que se planteó como solución a un delicado problema de movilidad en el sector de Cuba, no tenía ni los deprimidos, ni puentes elevados, ni cruces peatonales ni andenes como estaba inicialmente diseñada.
A pesar de ello, Gallo logró mantener vigente El Cambio e imponer como su sucesor a Carlos Maya, quien logró una precaria victoria en las elecciones del 2019 con 60.497 votos a su favor frente a 55.317 de su más cercano competidor, Mauricio Salazar del movimiento Primero Colombia.
Y lo más sorprendente se presentó en las elecciones para el Congreso de la República en el 2022, cuando Gallo en calidad de candidato al Senado por el liberalismo alcanzó una de las más altas votaciones del país, 134.559. En Risaralda los votos por el nuevo senador fueron solo 86.993. Esto significa que el 36% restante lo obtuvo mediante alianzas políticas en otros departamentos.
Sin embargo, de los votos para el senado de Gallo en Risaralda, 56.918 fueron obtenidos en Pereira, cifra alrededor de la cual se ha sostenido el real poder político de El Cambio en esta capital. Al respecto hay que recordar que en la derrota que el candidato a la Alcaldía de Pereira por El Cambio, Maicol Lopera, sufrió en las elecciones de octubre del 2023, su caudal electoral fue de 63.834, pero en alianza con una muy variada amalgama de partidos y movimientos políticos.
El pasado jueves, como decíamos al principio, la Fiscalía General de la Nación le compulsó copias a la Corte Suprema de Justicia para que se indague la posible participación de nueve congresistas en los hechos de corrupción hallados en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, Ungrd. Entre ellos el senador liberal Juan Pablo Gallo.
Y hacia el filo del amanecer del viernes, el juzgado de control de garantías que lleva el caso contra Carlos Maya ordenó su detención intramural, desechando las peticiones de la defensa de darle casa por cárcel, convirtiéndose en el primer alcalde de Pereira en pasar por una situación judicial de éstas. Por el descalabro de la avenida Los Colibríes, el fiscal 20 seccional de Administración Pública le imputó a Maya los delitos de falsedad ideológica en documento público; destrucción, supresión u ocultamiento de documento público; peculado por apropiación; contrato sin cumplimiento de requisitos legales y fraude procesal.
¿Qué tanto afectará este entramado de complicaciones judiciales el futuro político El Cambio y de su mentor, el senador Gallo? Eso es algo que está por verse, pero lo que sí parece muy posible es que se registre un voto de castigo en las urnas en las próximas elecciones, tanto para Congreso como territoriales, en contra de un movimiento que surgió cabalgando sobre la promesa de cambiar las costumbres políticas y derrotar la corrupción, pero que terminó transitando por el mismo camino.



