En un llamamiento solemne al final del Regina Caeli en la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco ha expresado su profundo dolor y preocupación por los recientes ataques de Irán contra Israel, instando a detener toda acción que pueda llevar a una escalada de violencia en la región de Oriente Medio.
El Pontífice ha hecho un llamamiento urgente a todas las partes involucradas en el conflicto para que pongan fin a cualquier medida que pueda alimentar una espiral de violencia, advirtiendo sobre el riesgo de un conflicto bélico aún mayor.
En su discurso, el Papa ha reafirmado el apoyo de la Santa Sede a la solución de “dos Estados” para Israel y Palestina, enfatizando que todas las naciones deben trabajar juntas para garantizar la seguridad y la coexistencia pacífica de ambos pueblos.
El llamado del Papa también se ha dirigido hacia la Franja de Gaza, donde ha instado a alcanzar un alto el fuego urgente y a seguir el camino de la negociación para poner fin al sufrimiento de la población afectada por el conflicto.
Además, el Papa ha renovado su llamamiento para la liberación inmediata de los rehenes israelíes, incluidas mujeres y niños, que han sido secuestrados durante seis meses por grupos extremistas en la región.
En un mensaje final, el Papa Francisco ha instado a todos los creyentes a unirse en oración por la paz en Oriente Medio, subrayando la importancia de buscar soluciones pacíficas y evitar más sufrimiento para la población afectada por el conflicto.
La llamada del Papa llega en un momento crítico, con la región sumida en una escalada de violencia y tensiones que amenazan con desencadenar un conflicto de proporciones aún mayores. Su mensaje resuena como un recordatorio poderoso de la necesidad urgente de buscar la paz y la reconciliación en una región marcada por décadas de conflicto y sufrimiento.



