Las intensas lluvias que han azotado Colombia en los últimos días han desencadenado una emergencia sin precedentes en el departamento de Chocó, donde el 85% del territorio está gravemente afectado por las inundaciones. La gobernadora Nubia Carolina Córdoba hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional para atender la crisis que sobrepasa las capacidades locales de respuesta.
El desbordamiento de los ríos Baudó y San Juan ha causado inundaciones masivas, destruyendo cultivos y matando aves de corral, lo que amenaza con una crisis de abastecimiento en los próximos meses. Las comunidades de Medio y Bajo Baudó, Istmina, Medio San Juan y Lloró, entre otras, han sufrido pérdidas devastadoras, y alrededor de 15,000 personas se encuentran en situación de vulnerabilidad.
La situación en Bojayá es especialmente crítica, con localidades como El Salto completamente arrasadas. Desde hace cuatro días, las lluvias han sido constantes, provocando deslizamientos de tierra y cortes de acceso a alimentos, agua potable y servicios básicos. Ante este panorama, el municipio de Litoral del San Juan declaró el pasado 7 de noviembre calamidad pública, en un intento por agilizar la llegada de ayuda y recursos a las más de 40 comunidades afectadas.
A la crisis climática se suman las dificultades impuestas por grupos armados ilegales, quienes han establecido un toque de queda, aislando aún más a las poblaciones. “Nos preocupa que los cultivos de pancoger se han deteriorado y la gente no tiene comida ni agua potable. Con estas condiciones, la situación se nos complica aún más”, advirtió el alcalde de Litoral de San Juan.
La Defensa Civil y otros organismos de socorro están movilizados, proporcionando asistencia básica a las personas desplazadas. Sin embargo, la necesidad de alimentos, agua potable, medicamentos y refugio sigue siendo urgente. Hernán Piraza, líder indígena, explicó que han suspendido las clases para proteger a los niños de los riesgos asociados a las inundaciones.
En medio de la emergencia, la gobernadora Córdoba reiteró su llamado al presidente Gustavo Petro y a la vicepresidenta Francia Márquez para que el Gobierno actúe de inmediato y evite una catástrofe mayor en el departamento, históricamente afectado por la pobreza y el abandono estatal. La situación, insistió, “rebasa absolutamente la capacidad local”.
Los habitantes de Chocó esperan que las autoridades respondan a este clamor de auxilio, pues miles de personas permanecen en condiciones de alta vulnerabilidad, y la crisis humanitaria se agrava con el paso de las horas.



