La sede de la institución educativa Sagrada Familia fue clausurada en el 2014 por el riesgo que implicaba. La edificación, declarada de interés patrimonial, está siendo reconstruida pero no volverá a albergar estudiantes, para los cuales se avanza en la construcción de un mega-colegio. Esta es la historia.
Óscar Osorio Ospina
En el 2014, la comunidad de la institución educativa Sagrada Familia de Apía vivió uno de sus días más dolorosos: el desalojo del centenario colegio la Sagrada Familia, cuyo deterioro implicaba un inminente riesgo para docentes, estudiantes y administrativos.
Con el desalojo quedó atrás una historia de más de un siglo de un plantel que todas las familias apianas llevan en el corazón. El colegio se comenzó a construir en 1913 en la carrera 7ª con calle 8 en un predio donado a las Madres Vicentinas, las cuales contaron con la colaboración de los habitantes del municipio para culminar esta importante obra que se abrió en 1915. Se trata de una típica obra de la arquitectura antioqueña en tapia y bahareque, donde todos los espacios se desarrollan alrededor de un patio central.
En el 2011 la edificación, aledaña al Hospital San Vicente de Paul y a la Casa de la Cultura, fue declarada como bien de interés cultural a nivel departamental y en el 2012 fue integrada dentro de una zona de interés patrimonial del municipio. Pero unos años después la infraestructura física de la Sagrada Familia fue declarada en estado crítico debido a la inestabilidad estructural derivada de la falta de una intervención en los años de uso y de refuerzo del edificio original.
En el 2014, directivos, docentes y estudiantes debieron dejar atrás los salones y corredores del plantel, para ubicarse de manera provisional en la Casa de la Cultura y en la sede de la Escuela Antonia Santos, mientras se avanza en la construcción de la nueva sede del mega-colegio, que ha tenido una serie de tropiezos.
La construcción fue inicialmente adjudicada al consorcio SBVA, proceso que derivó en la declaratoria de nulidad del contrato cuando las obras presentaban un avance de apenas el 20%. Pero gracias a las gestiones de la Gobernación de Risaralda y la Alcaldía de Apía, con el concurso de la Contraloría General, el Fondo de Financiamiento para la Infraestructura Educativa, FFIE, destinó recursos $9.186 millones para el nuevo colegio, contrato adjudicado al Consorcio La Familia 2023.
Con estos recursos y un aporte de $200 millones de la Gobernación de Risaralda, se espera que el colegio Sagrada Familia esté listo al finalizar el presente año, en su nueva sede, muy cerca de las anteriores instalaciones.

La reconstrucción
Gracias al empeño del alcalde Jorge Andrés Hoyos se está avanzando en la recuperación de la antigua sede de la Sagrada Familia, que ya no volverá a ser plantel educativo sino un centro de encuentro de actividades colectivas.
Los trabajos en esta propiedad, sobre la cual pesa la declaratoria de bien de interés cultural, consisten en el mejoramiento del techo y las culatas de la casona y la recuperación de los pisos, para albergar una serie de actividades culturales, turísticas y gastronómicas.
A mediados del pasado mes de septiembre, el director de la Cárder, Julio César Gómez, en compañía del arquitecto Simón Vélez y el alcalde Jorge Andrés Hoyos, realizó un recorrido por la obra, para la cual la corporación autónoma regional donó la totalidad de la madera requerida, producto de la madera decomisada a infractores en diferentes operativos.
Durante la visita, el arquitecto, restaurador y promotor de la resignificación de la guadua en Colombia, Simón Vélez, resaltó el proceso de construcción con madera, especialmente en los techos: “Es extraordinario, empezaron por lo correcto, con los techos. Este trabajo me ha gustado muchísimo, porque es con la tradición antigua de cómo eran estos techos, y los están dejando a la vista. Antes no eran a la vista, tenían cielo raso, pero me gusta más así como lo están haciendo. Ya casi terminan el techo, el resto viene solo”.
La obra se está ejecutando con recursos propios del municipio y los aportes generosos que se han recibido de la organización social Comarca, dedicada a la promoción de la cultura y el arte, especialmente la música.
La nueva Sagrada Familia
De acuerdo con el alcalde Hoyos se espera tener en funcionamiento este punto de encuentro colectivo a mediados del año entrante, pero por lo pronto ya están definidas las dependencias y las actividades que albergará en el futuro.
Se trata la Escuela de Música Comarca que dirige el profesor Carlos Fernando López, de amplia trayectoria incluyendo la dirección de la Orquesta Sinfónica de Pereira y la promoción del Encuentro de Bandas Musicales en Apía; una escuela de barismo en alianza con el Sena Risaralda que aportará la maquinaria y los equipos necesarios; la Oficina Verde de la Corporación Autónoma Regional de Risaralda, Cárder; la Oficina de Turismo, un salón de conferencias y reuniones y una plazoleta de eventos.
El pasado jueves, la Alcaldía Municipal le hizo entrega de instrumentos musicales a Comarca para apoyar y fortalecer la labor formativa que esta entidad adelanta a través de la Escuela Musical Rubo Marín.
Con una historia de 135 años desde cuando la comunidad de las Hermanas Vicentinas se vinculó al municipio, en la Sagrada Familia recibieron su educación primaria y secundaria decenas de generaciones de apianos. Pero en adelante el antiguo colegio ya no volverá a abrir sus puertas para recibir alumnos, estos estrenarán la nueva sede ubicada aledaña a la edificación patrimonial.
En cambio, la reconstruida Sagrada Familia será en el inmediato futuro el más importante punto de encuentro de la comunidad de este municipio, que se destaca precisamente por su dinámica cultural y artística, así como por su riqueza turística y sus valores ambientes y naturales.



