El Instituto Nacional de Salud (INS) ha informado que Colombia ha registrado 4.257 casos confirmados de viruela símica hasta el 14 de agosto de 2024. Desde que se detectaron los primeros casos en junio de 2022, la mayoría de las infecciones se han presentado en hombres de entre 20 y 49 años.
Las ciudades con mayor número de contagios son Bogotá, Medellín y Cali, concentrando la mayoría de los casos reportados. Bogotá encabeza la lista con 2.031 casos, seguida de Medellín con 1.037 y Cali con 371. Otras ciudades como Barranquilla y Bucaramanga también han registrado contagios, aunque en menor escala, con 83 y 61 casos respectivamente.
El INS ha destacado que de los 4.257 casos reportados, 4.119 corresponden a hombres, y solo 138 a mujeres. Los grupos etarios más afectados son los de 20 a 29 años, con 1.586 casos; los de 30 a 39 años, con 1.753; y los de 40 a 49 años, con 534 casos. Afortunadamente, solo cuatro de estos casos permanecen activos, y hasta la fecha, no se han registrado muertes debido a la enfermedad.
La viruela símica, también conocida como viruela del mono, ha sido motivo de preocupación global desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró una emergencia internacional en agosto de 2022. La enfermedad ha presentado desafíos importantes para la salud pública en varios países, incluida Colombia.
En respuesta a este brote, las autoridades sanitarias colombianas han intensificado las campañas de vigilancia y concienciación, destacando la importancia de la vacunación y la detección temprana de síntomas. Entre los síntomas comunes de la viruela símica se encuentran la fiebre, los dolores musculares y articulares, la fatiga, y la aparición de erupciones cutáneas que progresan a través de varias etapas.
El INS ha puesto a disposición del público un tablero en línea para que los ciudadanos puedan consultar la información actualizada sobre los casos de viruela símica en el país. Además, el Ministerio de Salud hace un llamado a la población para que, ante cualquier síntoma relacionado, acuda de inmediato a un profesional de la salud, con el fin de prevenir la propagación de la enfermedad y evitar que se convierta en una emergencia mayor.



