En medio de la inauguración de La avenida los Colibríes -que no fue entregada en los tiempos estipulados-, el alcalde Mauricio Salazar, anuncia que empezarán procesos judiciales. El día 15 de marzo se terminó el plazo contractual para entregar los 3,4 kilómetros de la primera fase de esta avenida.
En su intervención, el alcalde se sorprende de encontrar personas trabajando y tilda de “exótico” la presencia de trabajadores, ya que contractualmente el día 15 se debió entregar completa esta primera fase y, por lo tanto, no debería haber personas trabajando en el lugar.
Mauricio Salazar en medio de su discurso, sacó tiempo para mostrar un vídeo con las promesas del anterior alcalde Maya, en donde indicaba, mientras que la obra estaba en ejecución y después de celebrarse, que la avenida iba a tener tres carriles por cada sentido “tres para occidente, tres para oriente”, además de andenes para los peatones y ciclovía para los ciclistas.
Evidentemente, la obra está inconclusa, por lo que el alcalde anuncia que este capítulo de la avenida los colibríes se cierra y empieza otro nuevo para dar con los responsables de lo que él llamó un “monumento a la corrupcuón”.
El alcalde Salazar apoyado en un grupo de expertos de diferentes campos, presenta el informe de la obra, de la cual hacen parte Gustavo Cardona, secretario de infraestructura, Marco Antonio Rendón, director operativo de obras de infraestructura, Oscar Alberto Alzate Valencia asesor del despacho, Juan Daniel Giraldo Ochoa director de mantenimiento de la infraestructura vial, Fabio Andrés Montoya Torres contratista, Luisa Maria Grajales Pulgarín contratista, Martín Antonio Carvajal Duque asesor externo, Efraín Gonzáles Morales director técnico de la Edud, James Cifuentes Maldonado asesor externo y Carlos Arturo Jaramillo exmagistrado, ellos fueron los integrantes del comité que dieron el balance jurídico, técnico y financiero de la obra.
Una de las conclusiones que dan en el informe es que el contratista no entregó la obra de acuerdo al alcance y objeto del contrato. El contrato hablaba de 3,4 kilómetros y hoy el contratista solo ha intervenido 3 kilómetros. Además, se contemplaba en el contrato que el ancho de la vía es de 32,5 metros, lo que entregaron es 22 metros. En, 2,4 kilómetros solo se alcanza 22 metros de ancho y no 32,5 como establece el contrato. Los tres carriles que mencionaba el exalcalde Maya, pasó a ser de dos carriles, sin ninguna justificación. Tampoco hay ciclobandas, ni red de alcantarillados, no hay zonas verdes, iluminación, ni componentes de seguridad.
El burgomaestre de la ciudad, plantea los desafíos de su administración en medio de esta coyuntura. Para esto hace una salvedad, terminar la primera fase sirve solo si se realiza la segunda fase, si no queda como un elefante blanco
1. terminar esta primera fase, pero esta primera fase sin la segunda es un elefante blanco, si se deja así la avenida, “quizás para que los motociclistas lleguen acá a hacer piques”. 2. construir la segunda fase. Y la segunda fase cuesta “a vuelo de pájaro” 250 mil millones más lo que cuesta terminar la primera fase. Y advierte “el municipio no tiene recursos para terminar esta vía ni para construir una segunda fase”.
A pesar de la realidad, el alcalde indica que buscara soluciones creativas para encontrar la mejor manera de financiar este proyecto vial para la ciudad.
Antes de cortar la cinta, Salazar declaró que lo “embarga una enorme tristeza como pereirano, como alcalde siento pena, siento vergüenza”, porque estos son los tipos de obras que hacen que la ciudadanía pierda la fe. Y pide perdón a los pereiranos, asumiendo el compromiso de seguir bajo la pista para saber quienes son los responsables de “este elefante blanco”.



