Tres cuerpos, incluidos los de dos delincuentes y un migrante haitiano, fueron evacuados tras un enfrentamiento entre la policía fronteriza de Panamá y asaltantes de migrantes en la selva del Darién, informó el Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) este sábado. El choque, que tuvo lugar el pasado 11 de septiembre, dejó como saldo la muerte de dos individuos que robaban a personas que cruzaban la peligrosa frontera entre Panamá y Colombia.
En un comunicado, el Senafront detalló que los cuerpos recuperados corresponden a un ciudadano haitiano, fallecido durante el asalto, y a los dos delincuentes que abrieron fuego contra las unidades especiales de la policía. “El migrante fue atacado momentos antes del enfrentamiento”, explicó una fuente del Senafront a EFE.
La recuperación de los cuerpos tomó tres días debido a las complicadas condiciones del terreno selvático y fue realizada en conjunto con el Ministerio Público, que continuará con las investigaciones. El enfrentamiento ocurrió en la comarca indígena Emberá Wounaan, donde las fuerzas especiales patrullaban cuando fueron recibidos a tiros tras dar la voz de alto.
Durante el primer tiroteo, un hombre de rasgos indígenas, armado con un rifle calibre 22, fue abatido. Posteriormente, al escuchar voces de auxilio en las cercanías, los agentes encontraron a otro asaltante armado con una escopeta calibre 16, que también murió en el segundo enfrentamiento.
Los robos a migrantes en la selva del Darién son habituales. Los migrantes, que cruzan esta ruta en su camino hacia Norteamérica, suelen ser víctimas de atracos violentos con armas de fuego o machetes, y en muchos casos son obligados a desnudarse para evitar que escondan dinero. También se registran frecuentemente agresiones sexuales.
En lo que va de 2024, más de 244,200 migrantes han cruzado la selva del Darién, una disminución del 31 % en comparación con el mismo periodo del año anterior, según cifras del Gobierno panameño. Se estima que este año la cifra total alcance los 320,000 migrantes, significativamente menor que los 520,000 del año pasado. Esta reducción está relacionada con nuevas políticas de control migratorio implementadas por el actual gobierno, que asumió el pasado 1 de julio.
Entre las medidas adoptadas se incluye la instalación de barreras perimetrales en pasos no autorizados y la creación de un “corredor humanitario” para canalizar el flujo migratorio. Además, Panamá ha acordado con Estados Unidos la financiación de vuelos para la repatriación de migrantes, con varios vuelos ya realizados hacia Colombia, Ecuador e India.



