El municipio de El Carmen de Viboral despide hoy con tristeza a uno de sus hijos más queridos: don Julio Saldarriaga Hernández, quien falleció a los 112 años de edad, dejando tras de sí una vida que fue ejemplo de fortaleza, sencillez y amor por la vida.
Nacido el 30 de julio de 1913 en Cocorná, don Julio fue reconocido por el Gerontology Research Group (GRG) como el colombiano más longevo y uno de los dos supercentenarios vivos en el país. En el mundo, apenas 49 personas registradas superaban su edad, lo que hacía de su existencia un verdadero testimonio de longevidad.
En una entrevista concedida a EL COLOMBIANO el pasado 22 de septiembre, don Julio confesó que no tenía un secreto especial para haber llegado tan lejos. Sin embargo, su vida estaba marcada por el cariño incondicional de su familia, en especial de su hija Ubiter y de sus nietas Nelly y Marleny, quienes lo cuidaban con ternura y lo acompañaban en sus paseos cotidianos por el pueblo.
Quienes lo conocieron aseguran que su alegría y espíritu social también fueron parte de su larga vida. Era habitual verlo en su bar favorito, disfrutando un trago de ron y escuchando La Martina de Antonio Aguilar, mientras compartía sonrisas y apretones de mano con vecinos y extraños. En El Carmen, todos lo reconocían como una celebridad local, un símbolo viviente de la historia y el carácter antioqueño.
La familia informó que en los últimos días su ánimo había disminuido y prefería permanecer en casa, dejando atrás las caminatas que tanto disfrutaba.
Hoy, el pueblo entero lo despide con afecto y gratitud. Descanse en paz don Julio Saldarriaga, y ojalá haya alcanzado a brindar por última vez con ese ron que tanto disfrutaba, como él mismo lo deseaba.



