Tras una serie de anuncios que no se materializaron, la Fiscalía solicitó este lunes la imputación de cargos contra 11 exdirectivos de la multinacional brasileña Odebrecht. Los delitos que se les imputan son lavado de activos y concierto para delinquir.
Esta decisión llega ocho meses después de que el exfiscal Francisco Barbosa anunciara públicamente que la entidad contaba con todas las pruebas necesarias para enjuiciar a estos exdirectivos por dichos delitos, sin embargo, hasta ahora no se había avanzado en el proceso.
Específicamente, la Fiscalía a cargo de Luz Adriana Camargo solicitó la imputación en contumacia, lo que significa que se procederá aunque los acusados no estén presentes en la audiencia. La misma se llevó a cabo de manera reservada y se espera que el próximo 26 de abril se conozca la decisión del juez.
La imputación busca responsabilizar a los exdirectivos por su presunta participación en el otorgamiento de sobornos para obtener grandes proyectos de infraestructura y financiar campañas políticas tanto en Colombia como en Latinoamérica. Según la investigación, en el caso colombiano, el dinero se canalizó a través de las empresas off shore de Odebrecht, Klienfield Services Limited e Intercorp Logistics Ltd.
“En Colombia, a través del Departamento de Operaciones Estructuradas, se materializó el pago de sobornos; un área caracterizada por su secrecía y su separación de las actividades oficiales, pero paralela a las actividades propias del contrato. El manejo de estos recursos tenía como objetivo cumplir acuerdos económicos producto de los contratos obtenidos”, explicó la Fiscalía.
Según las autoridades, durante al menos ocho años, los exdirectivos se apropiaron de recursos públicos en beneficio propio y para el pago de sobornos, por un valor superior a los 80 mil millones de pesos. Esto se realizó principalmente a través del contrato de concesión del Proyecto Ruta del Sol II y al menos 10 modificaciones contractuales adicionales.



