Quince días después de presentar el borrador que proponía una retención en la fuente del 1,5% para transacciones por canales digitales, el Gobierno Nacional anunció que la tarifa será del 0%. La decisión fue confirmada por el ministro de Hacienda, Germán Ávila, y por el director encargado de la Dian, Carlos Emilio Betancourt Galeano.
En un mensaje público, Hacienda señaló que el Gobierno escucha a la ciudadanía, actúa con transparencia y pone en práctica la equidad fiscal. Ávila agregó que la idea de nivelar la cancha entre pagos con tarjetas débito y crédito, por un lado, y los sistemas electrónicos de bajo valor, por el otro, se mantiene, pero sin aplicar retención.
Según la cartera, el ajuste busca preservar el incentivo al uso de medios de pago digitales y reforzar la trazabilidad y modernización de las transacciones de personas y empresas.
El proyecto inicial, divulgado el mes pasado, contemplaba cobrar 1,5% a todas las operaciones electrónicas o digitales, incluidas las realizadas a través de billeteras como Bre B, Nequi, Daviplata o mediante códigos QR. La propuesta desató críticas de distintos actores del ecosistema de pagos.
Desde el comercio electrónico, María Fernanda Quiñones, presidenta ejecutiva de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico, advirtió que la medida original podía encarecer los pagos digitales y afectar especialmente a pequeños negocios, justo cuando herramientas como Bre B impulsan la interoperabilidad y la inclusión financiera.
Asobancaria, por su parte, expresó preocupación porque el cobro abarcaría todas las transacciones electrónicas en comercios y en el sistema de pagos inmediatos Bre B, diseñado para acelerar la digitalización y reducir el uso de efectivo. La asociación señaló que, al no existir retención sobre el efectivo, la regla inicial podía incentivar su preferencia, contraria al objetivo de modernizar los pagos.
Con la modificación anunciada, la retención en la fuente para transacciones por medios electrónicos queda en 0%, manteniendo la intención de equiparar reglas entre instrumentos de pago pero evitando un costo adicional para usuarios y comercios. El Gobierno afirmó que el viraje responde a los comentarios recibidos y a los principios de transparencia y equidad en la gestión fiscal.



