El Gobierno colombiano suspendió este domingo en tres departamentos el cese al fuego bilateral con el Estado Mayor Central (EMC), una de las principales disidencias de las FARC, luego de que ese grupo atacara el sábado a una comunidad indígena en el suroeste del país.
Mediante un decreto firmado por el ministro de Defensa, Iván Velásquez, el Ejecutivo decretó “la suspensión del Cese al Fuego Bilateral y Temporal de carácter Nacional con impacto Territorial (CFBTNT) entre el Gobierno Nacional y el Estado Mayor Central de las FARC-EP en los departamentos de Nariño, Cauca y Valle del Cauca”.
“En consecuencia, ordenar la reanudación de las operaciones militares ofensivas y operativos policiales a partir de las 00:00 del día 20 de marzo de 2024 en contra de las estructuras del Estado Mayor Central de las Farc-EP presentes en los Departamentos de Nariño, Cauca y Valle del Cauca”, se lee en el decreto 0385 del 17 de marzo del 2024.
La suspensión del cese al fuego se produce tras un ataque perpetrado por el grupo involucrado en el proceso de paz contra la minga indígena.
“Después de que la minga salió de Puerto Resistencia en Cali, donde se estaba llevando a cabo un diálogo conmigo y se estaban lanzando propuestas de comités municipales de fuerzas populares para iniciar el proceso constituyente, fue objeto de un ataque armado en Toribío, Cauca, por parte del Estado Mayor Central”, declaró el jefe de Estado. Agregó que este acto constituye una violación del acuerdo que estaba en vigor desde enero del presente año y que se extendía hasta el 15 de julio, con la posibilidad de ser prorrogado.
El ataque del sábado fue perpetrado por la columna Dagoberto Ramos del Estado Mayor Central (EMC) en el caserío de La Bodega, ubicado en Toribío (Cauca), cuando miembros de la comunidad intentaron impedir que individuos armados de dicho grupo se llevaran a un menor de edad.
Según informaron los cabildos, “sin mediar palabra, estos delincuentes respondieron al intento de la comunidad disparando indiscriminadamente”, lo que resultó en heridas graves para Carmelina Yuli Paví, guardia y líder del pueblo Nasa de Toribío, así como para el comunero Rodrigo Ul Musicué. Además, una tercera persona resultó levemente herida por una bala.
En un comunicado, los cabildos indígenas denunciaron que luego del ataque, “los responsables de este cobarde hecho emprendieron su huida en una camioneta, disparando nuevamente a la comunidad para abrirse paso a sangre y fuego”.
“Este acto evidencia la descomposición y el comportamiento delincuencial de este grupo armado que se autoproclama como ‘revolucionario’, pero que se dedica al secuestro, la desaparición, el asesinato y la coerción de nuestra comunidad”, añadieron los cabildos en su comunicado.
Por su parte, el presidente colombiano, Gustavo Petro, aseguró este domingo que el ataque en Toribío supone una violación al cese el fuego bilateral vigente entre el Gobierno y el EMC.
“Con este hecho, el EMC del Cauca viola el acuerdo de cese al fuego”, expresó el mandatario en la red social X.



