En Doha, capital del Estado de Catar, culminó la primera ronda de negociaciones entre el Gobierno de Colombia y el Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), también conocido como Clan del Golfo. El encuentro se desarrolló entre el 14 y el 18 de septiembre bajo la mediación del Ministerio de Relaciones Exteriores catarí, que destacó su compromiso con la resolución pacífica de conflictos y la estabilidad internacional.
De acuerdo con el comunicado oficial, durante esta fase se discutieron temas clave como la renuncia al uso de las armas, la construcción de paz y los desafíos estructurales que enfrenta el país en medio del conflicto armado. Uno de los anuncios más relevantes fue el acuerdo para continuar con una nueva ronda de conversaciones en Doha, en fecha aún por definir.
Primeros compromisos en el territorio
El gobierno colombiano informó que se escogieron cinco municipios como territorios piloto para la construcción de confianza: Mutatá (Antioquia), Acandí, Belén de Bajirá, Riosucio y Unguía (Chocó).
En estos lugares se implementarán medidas concretas, entre ellas:
Un compromiso del EGC de respetar los derechos de niños, niñas y adolescentes. El grupo armado se comprometió a realizar un censo interno y, de hallarse menores de edad en sus filas, entregarlos al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).
Un plan piloto de sustitución de cultivos ilícitos, liderado por la Dirección de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito.
Compromisos nacionales
En el ámbito nacional, el Clan del Golfo manifestó su intención de:
Respetar el desarrollo del proceso electoral.
No interferir en las acciones contra minas antipersonal.
Acatar los principios del Derecho Internacional Humanitario.
Asimismo, las partes acordaron solicitar a Catar, a la Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la OEA (MAPP-OEA) y a la Conferencia Episcopal de Colombia acompañamiento y verificación de los compromisos pactados. De igual manera, se pedirá al Consejo de Seguridad de la ONU brindar respaldo al proceso.
Catar como garante
Mohammed bin Abdulaziz bin Saleh Al Khulaifi, Ministro de Estado para Asuntos Exteriores de Catar, destacó que el proceso se organiza en etapas con el fin de construir confianza, alcanzar consensos y garantizar los derechos de las comunidades afectadas por el conflicto.
“El Ministerio de Relaciones Exteriores de Catar continuará ofreciendo una plataforma neutral para el diálogo, basada en el respeto mutuo, la comprensión y el derecho internacional”, señaló en el comunicado.
Por ahora, se mantiene la confidencialidad sobre las agendas específicas, las fechas y la composición de las delegaciones, mientras se espera la confirmación del próximo encuentro en Doha.



