En un caso impactante que ha sacudido a Francia, 51 hombres están siendo juzgados en Avignon por la violación sistemática de una mujer drogada por su propio marido. Este escalofriante caso, que involucra aproximadamente 200 agresiones sexuales, jamás habría salido a la luz si no fuera por el comportamiento obsesivo del esposo, quien documentaba los crímenes con detalle.
Dominique P., un jubilado de 71 años, no solo drogaba a su esposa Gisèle P., de 72 años, sino que también se dedicaba a contactar a otros hombres a través de internet, a quienes invitaba a participar en las agresiones. Según el comisario Jérémie Bosse Platière, líder de la investigación, el caso se descubrió gracias a las miles de fotos y videos registrados por el propio marido en un disco duro. Estos archivos contenían meticulosas descripciones de los agresores, con nombres, edades e incluso números de teléfono.
El caso ha generado consternación no solo por la magnitud de las agresiones, sino también por la frialdad y organización con que fueron perpetradas. Los actos ocurrieron principalmente entre 2011 y 2020, en el tranquilo pueblo de Mazan, donde la pareja se había trasladado tras su jubilación. De los 72 presuntos agresores identificados, 54 fueron señalados inicialmente, aunque dos fueron exonerados por falta de pruebas y otro falleció.
La investigación, que duró dos años, fue llevada a cabo por un equipo reducido de cuatro investigadores. Bosse Platière destacó la fortaleza emocional necesaria para enfrentar las imágenes y videos que resultaron fundamentales para identificar a los perpetradores, quienes figuran en el proceso judicial bajo seudónimos como “Chris el bombero” o “Gaston”.
Este caso sienta un precedente en términos de violaciones sistemáticas facilitadas por la tecnología y la red oscura de internet, dejando en evidencia la necesidad de políticas más rigurosas para combatir este tipo de crímenes. Mientras tanto, los acusados enfrentan penas de hasta 20 años de prisión. El juicio continuará hasta diciembre, con el país entero siguiendo de cerca el desarrollo de uno de los casos más perturbadores de los últimos años.



