El silencio oficial aumenta la angustia de los allegados a Édgar Zambrano y Alonso Quintero, quienes permanecen desaparecidos tras ser secuestrados junto al exalcalde Antonio Marín.
La incertidumbre y el dolor se apoderan de las familias de Édgar Zambrano, exfutbolista del Cúcuta Deportivo en la década de 1980, y Alonso Quintero, comerciante local, quienes fueron secuestrados el pasado 27 de diciembre en el corregimiento Carmen de Tonchalá, Cúcuta, junto al exalcalde de San Cayetano, Antonio Marín.
El foco mediático y oficial ha recaído casi exclusivamente sobre Marín, dejando en la sombra la situación de las otras dos víctimas. Según declaraciones de los familiares recogidas por La W Radio, tanto Zambrano como Quintero estaban en el lugar por razones profesionales cuando un grupo armado los interceptó y los obligó a subir a un vehículo con rumbo desconocido.
Un secuestro silenciado
Leonor Gómez, esposa de Zambrano, expresó su frustración ante la falta de información oficial. “Nosotros quedamos en shock porque solo se menciona el secuestro del exalcalde, y en este momento no tenemos ninguna información. No sabemos el grupo que los tiene, en qué condiciones están, no nos dan noticias para nada. Queremos que la gente sepa que hay otras personas secuestradas, que no solamente es el alcalde”, declaró con la voz quebrada.
Por su parte, la familia de Alonso Quintero manifestó una profunda preocupación por su estado de salud, ya que el comerciante requiere medicamentos para tratar una enfermedad crónica. “Nos sentimos abandonados. Mi hermano necesita sus medicinas y no sabemos si está recibiendo atención adecuada”, afirmó un familiar cercano.
¿Por qué solo una recompensa para uno?
La indignación de las familias crece al percibir un trato desigual por parte de las autoridades. Mientras que por Antonio Marín se ha ofrecido una recompensa para facilitar su liberación, no se ha mencionado ninguna acción similar para Zambrano y Quintero.
“Estamos angustiados; necesitamos respuestas para tener tranquilidad. No entendemos por qué las vidas de nuestros familiares no parecen ser igual de importantes”, expresó el hermano de Quintero.
Operativos sin resultados concretos
Aunque las autoridades han desplegado operativos conjuntos en la zona rural de Cúcuta, hasta el momento no se han obtenido avances significativos. Ningún grupo armado se ha atribuido el secuestro y tampoco se han recibido exigencias económicas por las liberaciones, lo que añade un componente de incertidumbre al caso.
Una exigencia de justicia y visibilidad
En redes sociales, las familias han iniciado campañas con los hashtags #LiberenAZambrano y #JusticiaParaQuintero, buscando llamar la atención de la opinión pública y presionar a las autoridades para que incluyan a ambas víctimas en las estrategias de búsqueda.
Este triple secuestro deja en evidencia las persistentes problemáticas de seguridad que afectan a la región y la necesidad urgente de una respuesta contundente por parte del Estado para garantizar el regreso a casa de todas las víctimas.
Las familias de Zambrano y Quintero piden algo sencillo, pero poderoso: que sus seres queridos no sean olvidados en medio de la tragedia.



