El juicio contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez por presuntos delitos de fraude procesal y soborno a testigos dio un giro inesperado este martes, cuando el abogado defensor, Jaime Granados, reveló lo que calificó como la “prueba reina” de un supuesto entramado en su contra, orquestado por el exparamilitar Juan Guillermo Monsalve y su entonces pareja, Deyanira Gómez.
Durante los alegatos finales en el Juzgado 44 Penal del Circuito Judicial de Bogotá, Granados argumentó que, en 2018, Monsalve y Gómez intentaron enlodar al exmandatario en un intento de manipulación judicial. Según la defensa, Monsalve, quien había vinculado a Uribe con la formación de grupos paramilitares en Antioquia durante los años 80, buscó retractarse de sus declaraciones a cambio de beneficios judiciales. Sin embargo, Granados sostuvo que el exparamilitar y su pareja habían planeado cuidadosamente este “entrampamiento” desde el principio.
La primera prueba presentada por Granados hace referencia a una reunión en la cárcel La Picota de Bogotá, en febrero de 2018, en la que Monsalve, tras confirmar la identidad de Diego Cadena Ramírez, abogado de Uribe, aceptó finalmente reunirse con él. La reunión fue grabada mediante dispositivos de grabación que aún no han podido ser identificados oficialmente. Granados destacó que, en este encuentro, Monsalve parecía estar bajo presión para retractarse, lo que, según la defensa, fue parte del plan para construir una narrativa falsa de presión sobre el exparamilitar.
La segunda prueba, según Granados, corresponde a una carta entregada a la Corte Suprema de Justicia por Monsalve el 2 de abril de 2018, que supuestamente sería una retractación. Sin embargo, la defensa presentó como prueba clave una nota aclaratoria que acompañaba la carta, la cual, según Granados, demuestra que todo había sido manipulado para hacer parecer que Monsalve se retractaba bajo presión. La carta fue presentada poco después de una reunión en la que Deyanira Gómez, pareja de Monsalve, alegó no poder entregar el documento debido a que su hija estaba enferma.
Granados señaló que la secuencia de eventos demuestra que los intentos de retractación fueron parte de un entramado para enlodar a Uribe. “Esa carta tiene una nota aclaratoria que le quita todo sentido a la supuesta retractación”, afirmó el abogado ante el tribunal.
El juicio contra Uribe continúa esta semana, con la defensa presentando más alegatos y pruebas en su favor.



