En un contundente mensaje dirigido a la comunidad internacional, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, destacó la urgente necesidad de replantear la estrategia global contra las drogas, poniendo en primer plano los derechos fundamentales y la salud pública sobre la criminalización. En lugar de perpetuar un enfoque que ha demostrado ser infructuoso, Petro hizo hincapié en la importancia de la democracia como el motor para impulsar un cambio significativo en esta materia.
Durante su intervención ante la Comisión de Estupefacientes de la ONU, Petro denunció el fracaso de las políticas tradicionales, señalando que la criminalización de las drogas ha exacerbado la violencia y socavado los principios democráticos en América Latina. Al destacar que la hoja de coca es parte integral de la historia de Colombia, el presidente abogó por un enfoque que respalde a los campesinos y desarticule a los traficantes de cocaína, priorizando la salud y el bienestar de la población.
“El riesgo del uso de drogas sólo puede ser mitigado mediante política de reducción de daños. La salud en la democracia está en juego las mafias de las drogas que se crean por la prohibición y criminalización, trasladan dineros al norte y nos dejan en el sur la violencia y restricción. El problema, no es problema de drogas sino de desarrollo”, dijo el mandatario.
En un llamado a la acción, Petro instó a la comunidad internacional a abrir un debate franco y transparente sobre el tema, subrayando que la democracia requiere una participación activa y comprometida de todos los actores involucrados. Además, destacó la necesidad de abordar las causas subyacentes del problema, incluida la corrupción y la desigualdad, que amenazan la estabilidad de las democracias en la región.
El presidente colombiano advirtió que las mafias de la droga socavan los pilares de la democracia al trasladar sus ganancias ilícitas al Norte, mientras siembran violencia y destrucción en el Sur global. En este sentido, resaltó la importancia de fortalecer las instituciones democráticas y garantizar que las necesidades básicas de la población sean atendidas, en lugar de permitir que los intereses criminales perviertan el sistema.
Además, advirtió sobre el fracaso de las políticas contra las drogas, enumerando varios motivos por los cuales estas medidas solo han incrementado la pobreza y las muertes en algunos lugares, mientras que otros se benefician de las disputas de las rutas y del comercio de las mismas.
“1- El aumento del consumo de fentanilo en Estados Unidos, que lleva ya más de 100.000 muertos al año. 2- Un millón de asesinados en América Latina, siendo la región más violenta del mundo debido a la criminalización de las drogas. 3- decenas de millones de presos por toda la cadena del narcotráfico, incluido el campesinado que produce hoja de coca. 4- La destrucción de la democracia por la corrupción y por la toma armada de territorios por organizaciones criminales en América Latina.”
En última instancia, Petro hizo un llamamiento a la solidaridad internacional y al compromiso conjunto para abordar el desafío de las drogas desde una perspectiva democrática y basada en la salud pública. Al reconocer los errores del pasado y asumir la responsabilidad por las políticas fallidas, Colombia se presenta como un actor dispuesto a liderar el cambio hacia un enfoque más humano y democrático en la lucha contra las drogas.
“Las hojas de coca forman parte de nuestra historia y no es ella el problema que ustedes tienen en Viena, daremos oxígeno al campesinado que cultiva la hoja de coca y asfixiaremos a quienes se lucran traficando la cocaína. Esta política de drogas se enmarca en la búsqueda de una paz total dentro y fuera de las fronteras. La Paz con las comunidades locales y la naturaleza, el derecho a la vida por encima de todo a nivel internacional”, agregó.
Al finalizar su intervención Gustavo Petro instó a la ONU a actuar en consecuencia para salvar vidas de personas, y no a seguir con una actitud pasiva en la erradicación de esta problemática que le quita la vida a millones de personas en el mundo.



