El universo de la salsa está de luto tras confirmarse el fallecimiento del legendario trombonista y compositor Willie Colón, quien murió a los 75 años luego de atravesar complicaciones médicas que lo mantuvieron hospitalizado en Nueva York.
El artista, considerado uno de los arquitectos del sonido salsero moderno, había sido internado días atrás por problemas de salud que generaron preocupación entre seguidores y colegas. Su partida fue comunicada por su entorno familiar a través de un mensaje en el que agradecieron las muestras de afecto y solicitaron respeto por el momento de duelo. “Aunque hoy lloramos su ausencia, celebramos la música que nos dejó y que seguirá viva por siempre”, señalaron.
Horas antes de conocerse la noticia, el también cantante y compositor Rubén Blades había expresado públicamente su inquietud por la condición de su colega, enviándole palabras de ánimo y solidaridad a su familia. La noticia de su hospitalización, ocurrida el 19 de febrero, había encendido las alarmas en el mundo artístico.
Con una carrera que despegó con fuerza en la década de 1970, Colón se convirtió en un referente indiscutible del género. Su estilo con el trombón y su capacidad como productor marcaron una época dorada de la salsa. Temas como “Idilio”, “Gitana”, “El gran varón” y “Pedro Navaja” trascendieron generaciones, no solo por su ritmo contagioso sino por las historias sociales que retrataron, convirtiéndolo en cronista musical de realidades urbanas.
A lo largo de más de tres décadas de trayectoria lanzó más de 30 producciones discográficas y acumuló múltiples reconocimientos, entre ellos más de once nominaciones a los premios Grammy. Además de su carrera artística, incursionó en la política y se destacó como activista comunitario, manteniendo una postura crítica frente a diversas problemáticas sociales.
Recientemente, el llamado “El Malo del Bronx” había participado en la apertura de los Premios Juventud 2025 con un homenaje dedicado a Panamá, demostrando que su legado seguía vigente en los grandes escenarios.
Con su muerte, la salsa pierde a uno de sus pilares fundamentales. Sin embargo, su obra continuará sonando en barrios, escenarios y fiestas del mundo entero, manteniendo viva la esencia de un artista que transformó la música latina para siempre.



