Este viernes la reconocida EPS, Compensar, ha solicitado voluntariamente oficialmente su liquidación a la Superintendencia Nacional de Salud (Supersalud), aduciendo una “difícil situación financiera” que atraviesa el sistema de salud en Colombia. Esta decisión impacta a más de dos millones de afiliados, con 1,7 millones en el régimen contributivo y 377 mil en el régimen subsidiado.
Los números hablan por sí solos: en 2022, Compensar reportó pérdidas de $139.000 millones y proyectaba continuar con una tendencia negativa para el 2023, con pérdidas estimadas en $97 mil millones. Esta situación ha generado preocupación en el ámbito de la salud, especialmente después de la intervención de otras EPS importantes como Sanitas y Nueva EPS, sumándose a las cuatro que ya estaban bajo intervención.
Frente a este escenario, han surgido diversas interpretaciones. Algunos observadores apuntan a que Compensar ha optado por solicitar la liquidación antes de ser intervenida por las autoridades. Sin embargo, desde el Ministerio de Salud se ha insistido en la voluntad de buscar alternativas para evitar la salida de Compensar del sistema de salud.
El ministro de Salud, Guillermo Jaramillo, en declaraciones a los medios, expresó su preocupación por la pérdida de reservas y capital en Compensar, pero destacó la importancia de encontrar soluciones para que la EPS continúe operando. Señaló que ha tenido conversaciones con el director de Salud de Compensar, Andrés Barragán, para explorar opciones que permitan la permanencia de la EPS en el sistema de salud.
Por su parte, Carlos Mauricio Vásquez, Director General de Compensar, durante una entrevista en Blu Radio, reveló la cruda realidad financiera que enfrenta la EPS en la actualidad. Vásquez señaló que están registrando pérdidas mensuales de alrededor de $30.000 millones, lo que hace inviable mantener la operación en el tiempo sin tomar medidas drásticas.
La solicitud de liquidación de Compensar llega en un momento crucial, justo cuando la Corte Constitucional convoca a los actores del sistema de salud para discutir la suficiencia de la UPC (Unidad de Pago por Capitación). Esta decisión pone de relieve los desafíos estructurales que enfrenta el sistema de salud en Colombia y la urgente necesidad de reformas que garanticen su sostenibilidad y eficiencia.
En medio de esta crisis, queda claro que se requiere una acción concertada entre el sector público y privado para encontrar soluciones que protejan el acceso de los colombianos a servicios de salud de calidad y asequibles. La continuidad de Compensar en el sistema es crucial para el bienestar de millones de afiliados, por lo que es imperativo encontrar alternativas viables que permitan su permanencia y estabilidad a largo plazo.

Problemas financieros en el sistema de Salud
Esta mañana el comunicado que emitió la caja de Compensación aseguraba que no podía seguir en funcionamiento con la EPS debido a su crisis financiera. Reconociendo que no era una crisis provocada por el gobierno, ya que la crisis veía de varios años.



