Durante un período considerable, la comandancia de la Región Tres de la Policía permaneció vacante y la función de este cuerpo se vio diluida, lo que resultó en una coordinación limitada entre las fuerzas policiales de los tres departamentos del Eje Cafetero. Esto se reflejó en la ocurrencia de actos delictivos que afectaron áreas comunes de dichos departamentos.
Con la llegada de la nueva comandante de la Región Tres de la Policía, se espera que el trabajo conjunto produzca resultados iniciales y que, bajo su dirección, la policía de Caldas, Quindío y Risaralda logre una mayor efectividad, eliminando así las fronteras entre ellos. Esta estrategia permitirá identificar el movimiento de las bandas delictivas y su impacto en toda la región.
En una entrevista con este medio de comunicación, la coronel Yurian Romero compartió sus primeras impresiones sobre la seguridad en la región y delineó los aspectos que guiarán su gestión durante su mandato en este cargo.
La coronel Yurian Romero es una oficial con 30 años de experiencia en la policía, durante los cuales ha ocupado diversos cargos, lo más destacado de los cuales ha sido su paso por varias áreas. Esto le proporciona una comprensión integral del servicio policial, habiendo desempeñado roles que van desde comandante de Estación, CAI, Distrito hasta subcomandante operativa, comandante de Departamento, jefe de Planeación y de Talento Humano. Esta experiencia la capacita adecuadamente para su actual posición.
Cambio de modelo
Al frente de la Región Tres, la coronel Yurian Romero, quien está a punto de ascender a brigadier general, tiene la tarea de implementar lo que posiblemente sea uno de los cambios más significativos en la actual dirección de la institución: la modificación del Modelo Nacional de Vigilancia por Cuadrantes, que ha estado vigente durante varios años.
Señaló que hoy mismo, el director Nacional William René Salamanca, presentará el nuevo modelo de servicio policial, basado en cuatro principios fundamentales: humanismo, fundamentado en valores y principios; capacitación, para asegurar que los policías estén mejor preparados para brindar un buen servicio; honestidad, tanto en el ámbito laboral como en la relación con la comunidad; y el último pilar, la innovación, que permitirá adaptar el servicio a las necesidades cambiantes de la sociedad y la delincuencia.
La coronel Yulian anticipó que las patrullas de la policía no estarán restringidas al cuadrante asignado, sino que podrán moverse según las necesidades de cada ciudad. De esta manera, los lugares y situaciones que requieran mayor presencia policial podrán contar con ella, independientemente de su asignación inicial.
Tierra privilegiada
En cuanto a la situación de seguridad encontrada en la región, la coronel admitió que existen asuntos de atención prioritaria en los tres departamentos, pero también destacó una característica que considera favorable para mejorar la situación: la mayoría de los uniformados son oriundos o están radicados en el Eje Cafetero. Esto implica un mayor interés y compromiso por parte de ellos para mantener la tranquilidad en la zona.
Además, resaltó que encontró a las autoridades administrativas de los tres departamentos altamente comprometidas con la seguridad y con la voluntad de apoyar la solución de los problemas que afectan las calles diariamente, respaldando así a la policía como puente entre las autoridades y la comunidad.
Problema social
Aunque la comandante de la Región Tres ya está familiarizada con los cambios y ajustes que debe implementar en la institución para ejercer un servicio efectivo, señaló que encontró un factor común en el ámbito social de los tres departamentos que considera afecta de manera significativa a la seguridad. Este factor es la falta de acompañamiento por parte de las instituciones hacia la juventud que se encuentra en las calles sin rumbo o actividad definida, convirtiéndose en presa fácil para las bandas delictivas, especialmente durante las horas nocturnas.
En el ámbito operativo, para la nueva comandante es fundamental el proceso de judicialización de los delincuentes. De manera didáctica, indica que “hay que ponerle cara a la silueta”, lo que significa que los implicados en los delitos no deben quedar simplemente como alias, sino que deben estar plenamente identificados y que se debe revelar el modus operandi de las organizaciones criminales, de modo que se conviertan en el objetivo de la policía regional y no tengan oportunidad de esconderse en ningún rincón de la zona.
Robos en la Circunvalar
La percepción de seguridad en la capital de Risaralda se ha visto afectada por la presencia de bandas delictivas que atacan a los ciudadanos en diferentes sectores de la ciudad. Ante este tema, la comandante afirmó que “el servicio de policía no hace distinciones entre empresarios y ciudadanos comunes; está al servicio de todos”. Destacó la exigencia de la ciudadanía en cuanto a la seguridad, lo cual se refleja en los medios de comunicación, y resaltó la colaboración con los nuevos mandatarios, lo que facilita el compromiso conjunto para mejorar aspectos de la ciudad que contribuyen a la inseguridad, como la iluminación, la gestión de residuos y el fenómeno de la mendicidad. En este sentido, elogió la actitud decisiva del actual mandatario de Pereira.



