Con sentido patrio y de pertenencia, personas de todas las edades salieron masivamente a presenciar el desfile militar que se realizó en la tarde del sábado 20 de julio y que contó con la participación de 700 integrantes de la Fuerza Pública entre oficiales, suboficiales y soldados.
Fue un desfile organizado, en el cual, a lo largo de todo el recorrido, las personas saludaban con banderas y gran emoción a los uniformados y les expresaban mensajes de agradecimiento y cariño por su labor.
Previamente, se hicieron los actos de apertura que incluyeron un minuto de silencio en memoria de los héroes caídos, las intervenciones de la gobernadora encargada Sandra Milena Henao, del alcalde Mauricio Salazar y la entrega de condecoraciones a personal del EJército Nacional y la Policía.
Según indicó el coronel Servio Rosales, comandante de la Octava Brigada, el desfile desde su inicio en el parque Olaya hasta su final en Dosquebradas, completó un recorrido de cuatro kilómetros.
Se vieron entre los asistentes muchas camisetas amarillas, prenda se ha convertido no solamente en símbolo de la Selección, sino también de orgullo y amor por Colombia.
“Dios los bendiga siempre, muy hermosos, muy orgullosa de mis fuerzas armadas y policías”, fueron algunos mensajes para los uniformados.
Jhon Jairo, un pereirano que portaba camiseta amarilla, señaló: “Me gusta participar de los actos nacionales del 20 de julio, es algo muy importante para todos los colombianos. Nos representa a todos”.
Mujeres, hombres, jóvenes de la Armada, Policía, Ejército, motorizados, Esmad, Gaula, los caninos antiexplosivos, todos fueron muy aplaudidos por quienes mencionaban con orgullo: “¡Eso es la Patria!



