Mientras en Risaralda y el país bajaron los fallecimientos en siniestros viales en los primeros 5 meses de este 2024 en comparación al mismo periodo del 2023, en la Perla del Otún estos decesos aumentaron.
Según datos de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), entre el 1 de enero y el 31 de mayo del año en curso, Pereira presentó 37 decesos en siniestros viales, cifra que para el mismo periodo del 2023 fue de 31.
Los datos fatales de este año en materia de accidentalidad vial, colocaron a Pereira como la décima capital de departamento con más de estos hechos, y la primera en el Eje Cafetero teniendo en cuenta que Armenia tuvo 21 defunciones y Manizales 17.
Las víctimas fatales en accidentes viales en la capital risaraldense correspondieron a: 19 usuarios de motocicleta, 14 peatones, 3 usuarios de bicicleta y 1 usuario de transporte individual. De las 37 muertes 29 tuvieron como víctima a un hombre y en 8 casos la fallecida fue una mujer.
En Risaralda
A diferencia de lo ocurrido en Pereira, en el territorio risaraldense se registró un deceso en las defunciones en siniestros viales en los primeros 5 meses del 2024 en comparación al mismo periodo del 2023, al pasar de 68 fallecimientos a 61.
De los 14 municipios del departamento, 5 de ellos no presentaron víctimas fatales en las vías, se trato de Apía, Guática, Mistrató, La Celia y Santuario.
En lo que corresponde a los actores viales que perdieron la vida en Risaralda, 29 fueron usuarios de motocicleta, 23 fueron peatones, 7 usuarios de bicicleta y 2 usuarios de vehículo
particular.
Preocupación
Teniendo en cuenta que en los últimos años Colombia ha presentado altas cifras de muertes en siniestros viales, desde la Contraloría General de la República (CGR) manifestaron que “reiteramos la preocupación por la numerosa población afectada en siniestros viales y sus impactos, los costos acarreados al sistema de seguridad social e impacto a la calidad de vida de las víctimas y sus familias, y hace un llamado al Gobierno nacional y a las entidades directamente responsables de diseñar e implementar las políticas públicas de salud y seguridad vial, para que mejoren su articulación y para que prioricen la adopción de las acciones necesarias y suficientes que garanticen la pronta disminución de la alta siniestralidad vial en el país.
La CGR identificó que luego de más de diez años de creada la Agencia Nacional de Seguridad Vial y el Observatorio Nacional de Seguridad Vial, aún no se cuenta con indicadores para el seguimiento de los lesionados sobrevivientes.



