La reciente controversia en el Consejo Nacional Electoral (CNE) ha puesto en el centro del debate a la magistrada Alba Lucía Velásquez, una de las figuras más cercanas al presidente Gustavo Petro. El caso ha sido objeto de críticas por parte de la congresista del Centro Democrático, María Fernanda Cabal, quien cuestionó el silencio de la izquierda colombiana frente a los hechos revelados.
El pasado 21 de diciembre, la revista Semana reveló que Velásquez habría desempeñado un papel como testigo electoral del Pacto Histórico durante las elecciones legislativas del 13 de marzo de 2022. Este rol, descrito por la magistrada como “apoyo electoral en los escrutinios”, ha suscitado interrogantes debido a que no fue reportado ante la Sala Plena del CNE antes de que Velásquez participara en la votación del pliego de cargos contra Petro y otros directivos de su campaña presidencial.
La senadora Cabal ha solicitado que se investigue a fondo el caso, calificándolo como un posible conflicto de interés que podría tener implicaciones éticas y legales. Para Cabal, este hecho no puede ser considerado aislado, ya que subraya posibles irregularidades dentro del organismo electoral.
La Procuraduría debe entrar a investigar. En estos casos el petrismo no dice nada, no deslegitima al CNE por el caso de su magistrada. pic.twitter.com/tIardbcXgO
— María Fernanda Cabal (@MariaFdaCabal) December 23, 2024
La revelación ha generado un intenso debate entre juristas y analistas políticos. Mientras algunos abogados sostienen que Velásquez no estaba obligada a declararse impedida, otros consideran que su rol previo con el Pacto Histórico debería haberse informado al CNE para evitar dudas sobre su imparcialidad. Este dilema no solo pone en tela de juicio la transparencia de las decisiones del CNE, sino también la credibilidad del organismo encargado de garantizar la legalidad en los procesos electorales.
El tema adquiere mayor relevancia al considerar que el Pacto Histórico, coalición de partidos de izquierda, jugó un papel clave en la campaña que llevó a Gustavo Petro a la presidencia. Esto incrementa la preocupación sobre una posible falta de neutralidad en las decisiones de Velásquez.
Por ahora, el Ministerio Público no ha emitido una respuesta oficial a las solicitudes de investigación realizadas por la senadora Cabal. Sin embargo, la congresista del Centro Democrático ha reiterado la importancia de esclarecer los hechos y garantizar que este tipo de situaciones no se repitan. “El país necesita confianza en sus instituciones, y este tipo de casos la erosionan profundamente”, aseguró Cabal en una reciente intervención.
Uno de los puntos más criticados por Cabal ha sido el silencio de los sectores de izquierda frente al caso. Para la senadora, esta actitud contrasta con la exigencia constante de transparencia que estos mismos sectores demandan en otros contextos. “Es momento de que la izquierda sea coherente con sus propios discursos y pida también claridad en este caso”, puntualizó.
El caso de Alba Lucía Velásquez está lejos de resolverse y podría marcar un precedente importante en la forma en que se manejan posibles conflictos de interés dentro de los organismos electorales. Mientras tanto, la opinión pública y los actores políticos seguirán atentos al desarrollo de los acontecimientos.



