Con voz serena, pero cargada de emoción, Miguel Uribe Londoño, padre del asesinado senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, cerró este miércoles 13 de agosto el homenaje en el Capitolio Nacional con un discurso que conmovió a congresistas, funcionarios y ciudadanos presentes en el Salón Elíptico.
“Les pido a todos que sigamos viviendo con las enseñanzas de Miguel y que al actuar pensemos siempre qué haría Miguel en esta situación. Hijo, fuiste mi guía y mi maestro, por lo cual te doy infinitas gracias (…) Que tu luz siga iluminando el camino de los colombianos”, expresó, mientras el féretro de su hijo, cubierto con la bandera de Colombia, permanecía en cámara ardiente.
En la primera fila, vestidas de blanco como símbolo de paz, se encontraban la viuda, María Claudia Tarazona, y las tres hijas del senador, quienes escucharon en silencio las palabras del patriarca de la familia Uribe.
Un reconocimiento a la fortaleza en medio del dolor
Uribe Londoño dedicó un especial reconocimiento a su nuera por la entereza demostrada durante las nueve semanas que su esposo permaneció en estado crítico en la Fundación Santa Fe, luego del atentado ocurrido el 7 de junio en Bogotá.
“María Claudia, has sido muy valiente en este tiempo de inmenso dolor y gran tristeza en el cual, con todo el más grande amor, cuidaste de Miguel y de tus hijos como esposa y madre”, dijo, provocando un momento de profunda emotividad en la sala.
Un recuerdo que une generaciones
El padre del senador recordó también a su fallecida esposa, la periodista Diana Turbay, asesinada en 1991 por el cartel de Medellín, cuando Miguel apenas tenía cuatro años. Haciendo un paralelismo entre su historia y la que hoy vive su nuera, le expresó: “Seguirás teniendo un hogar maravilloso y ejemplar en el cual serás mamá y papá así como yo hace 34 años”.
Aplausos y gratitud
Las palabras de Uribe Londoño fueron seguidas por una prolongada ovación. En su intervención, también agradeció a congresistas, diplomáticos, medios de comunicación y ciudadanos que acompañaron a la familia desde el atentado, así como al equipo médico que trató a su hijo con dedicación y humanidad.
Tras el discurso, el féretro fue retirado del Capitolio y escoltado por el Batallón Guardia Presidencial hasta la Catedral Primada de Bogotá, donde continuaron los actos fúnebres.
Un crimen que reabre heridas históricas
Miguel Uribe Turbay falleció el lunes 11 de agosto, dos meses después de recibir varios disparos durante un acto de campaña en la capital, en medio de la contienda presidencial para 2026. El atentado no solo ha sumido al país en el luto, sino que ha reabierto el debate sobre la violencia política y la inseguridad, evocando los años más oscuros de la historia reciente, cuando varios candidatos presidenciales fueron asesinados por grupos armados e intereses ilegales que buscaban moldear el rumbo de la nación a través del miedo.



