El ministro de Justicia encargado, Andrés Idárraga, informó que la extradición de Zulma Guzmán desde el Reino Unido a Colombia podría concretarse en los próximos días o antes de que termine el año 2025. La mujer, de 56 años, es investigada por el presunto envenenamiento con talio de dos menores de edad en el norte de Bogotá, un caso que conmocionó al país.
De acuerdo con Idárraga, el proceso de extradición se encuentra en regla y no enfrenta obstáculos jurídicos. “Todo se encuentra en orden y no hay ninguna situación que nos impida surtir el trámite de extradición. Si no hay recursos legales, esto tendría que materializarse esta misma semana; si los hay, podría tardar alrededor de un mes”, explicó el funcionario.
Guzmán fue capturada el pasado 16 de diciembre en Londres, luego de ser rescatada de las aguas del río Támesis tras una alerta por un posible intento de suicidio en inmediaciones del puente Battersea. La empresaria tenía circular roja de Interpol y fue trasladada a un centro médico antes de quedar bajo custodia de las autoridades británicas.
Según las investigaciones del CTI de la Fiscalía, adscrito a la Unidad de Vida en Bogotá, Guzmán habría salido del país y realizado desplazamientos por Argentina, Brasil y España antes de llegar al Reino Unido el pasado 11 de noviembre. La orden de captura en su contra fue emitida a comienzos de diciembre, luego de que la Fiscalía recopilara pruebas que la señalan como la responsable de enviar frambuesas contaminadas con talio a la vivienda de una de las víctimas, en el barrio Rosales, utilizando a un repartidor que desconocía el contenido del envío. El testimonio del domiciliario fue clave para el avance del caso.
Cuando Zulma Guzmán sea extraditada a Colombia, quedará a disposición de la justicia y deberá enfrentar las audiencias de imputación de cargos y la eventual solicitud de medida de aseguramiento.
El caso también reavivó la alerta sobre los efectos del talio en el organismo. De acuerdo con expertos, este metal tóxico es altamente peligroso, se acumula en el tejido graso del cuerpo y puede provocar graves daños gastrointestinales, neurológicos y sistémicos, lo que en este caso derivó en la muerte de dos menores y dejó a otras víctimas con serias afectaciones de salud.



