La cúpula de las Fuerzas Militares anunció que reforzará su presencia y adelantará operaciones para recuperar el control de la región del Catatumbo, en el departamento de Norte de Santander, con el objetivo de proteger a la población civil que ha quedado en medio de las confrontaciones entre el ELN y las disidencias de las Farc.
El anuncio se dio tras una visita de altos mandos militares a la zona, luego de ocho días de recrudecimiento de la crisis de orden público. Desde el territorio, se lideró una verificación operacional inmediata del dispositivo de seguridad desplegado, con el fin de evaluar las acciones en curso, reforzar el control territorial y priorizar la atención a las comunidades afectadas por la violencia.
“Vamos a tomar las medidas que correspondan para poder proteger a la población civil”, afirmó el general Hugo Alejandro López Barreto, comandante general de las Fuerzas Militares, al término de la inspección.
El oficial confirmó que ya se adelanta el desplazamiento de tropas hacia la región. “Ya hay tropas en desplazamiento, ya hay tropas en movimiento. Tenemos el apoyo de nuestra Policía Nacional, de la Fuerza Aeroespacial Colombiana y de nuestro Ejército, para poder estabilizar la situación y garantizar que estos bandidos que se encuentran en confrontaciones armadas, afectando a la población civil, poderlos sacar del sector”, señaló.
Crisis humanitaria en aumento
Mientras se anuncian las acciones militares, la situación humanitaria continúa agravándose. Campesinos desplazados del corregimiento Filo el Gringo, en jurisdicción del municipio de El Tarra, siguen llegando al municipio de Ocaña, huyendo de los enfrentamientos armados.
De acuerdo con reportes locales, más de 56 familias han arribado a Ocaña en las últimas 48 horas, muchas de ellas con lo poco que lograron rescatar, buscando refugio y ayuda humanitaria ante el temor de quedar atrapadas en medio del fuego cruzado.
Las autoridades reiteraron que el foco de la intervención será la protección de la población civil, así como la recuperación de la seguridad en una de las regiones históricamente más golpeadas por el conflicto armado en Colombia. Entretanto, organismos humanitarios y autoridades locales continúan atendiendo a las familias desplazadas y evaluando la magnitud de la emergencia en el Catatumbo.



