ELN declara a Ecopetrol objetivo militar

En un contexto de creciente crisis humanitaria y confrontaciones armadas, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) ha declarado a la empresa estatal Ecopetrol como objetivo militar, lo que ha llevado a la suspensión de sus operaciones en la región del Catatumbo, Norte de Santander. Esta decisión responde al deterioro de las condiciones de seguridad en la zona, donde los enfrentamientos entre las disidencias de las FARC y el ELN se intensifican por el control territorial.

El Catatumbo atraviesa una situación crítica caracterizada por la escalada de la violencia en municipios como Tibú, El Tarra y Teorama. En los últimos días, se han reportado incidentes alarmantes, como un atentado con explosivos contra una patrulla policial en la vía que conecta a Cúcuta con Puerto Santander, así como la masacre de una familia propietaria de una funeraria. Este clima de inseguridad ha paralizado el comercio local: la Asociación de Comerciantes (Asocomerciantes) anunció que este viernes 17 de enero no se abrirá ningún establecimiento como acto de protesta y llamado a la paz.

En un panfleto divulgado recientemente, el Frente de Guerra Nororiental del ELN lanzó amenazas dirigidas a diversos sectores empresariales y de transporte. “Hacemos un llamado a todos los comerciantes, al gremio de mototaxis de Tibú, El Tarra y sus alrededores y a todos los que colaboran con dinero a esta cúpula, que dejen de hacerlo o serán declarados objetivos militares”, advierte el documento. La declaratoria también incluyó a Ecopetrol, la empresa de ingeniería eléctrica Disico y Centrales Eléctricas de Norte de Santander (Cens), lo que incrementa la incertidumbre y el riesgo para los trabajadores y la infraestructura crítica de la región.

Ecopetrol, una de las empresas afectadas por estas amenazas, informó a través de un comunicado la suspensión temporal de sus actividades en el área. “Ante las condiciones de orden público en el Catatumbo, tomamos medidas preventivas como la de suspender temporalmente las actividades y desplazamientos de nuestros operarios en la zona, para resguardar su seguridad y garantizar la operación”, declaró la compañía.

Por su parte, Centrales Eléctricas de Norte de Santander (Cens), perteneciente al grupo EPM, también se pronunció sobre las amenazas. “Hacemos un llamado a todos los actores involucrados para que prioricen el diálogo, la concertación y la búsqueda de soluciones pacíficas que permitan superar este momento tan difícil”, expresó la empresa en un comunicado público.

El impacto de esta situación se extiende más allá de las empresas, afectando directamente a la población local. Los gremios de mototaxistas, también amenazados, enfrentan dilemas de seguridad mientras intentan mantener sus actividades. Asimismo, la paralización del comercio agrava la crisis económica y humanitaria que afecta a los habitantes del Catatumbo, quienes se encuentran atrapados en medio de un conflicto sin tregua.

Las organizaciones sociales y empresariales hacen un llamado urgente al Gobierno Nacional para que intervenga de manera decidida en la región. La necesidad de promover el diálogo y fortalecer la presencia institucional se presenta como una medida indispensable para aliviar la crisis y garantizar los derechos fundamentales de las comunidades afectadas.

Mientras tanto, el Catatumbo sigue siendo un escenario de tensión y dolor, donde la paz parece cada vez más lejana.

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