El Servicio Geológico Colombiano (SGC), entidad dependiente del Ministerio de Minas y Energía, continúa monitoreando la actividad del volcán Nevado del Ruiz. Durante la semana comprendida entre el 10 y el 16 de diciembre de 2024, el volcán mantuvo un comportamiento inestable.
En comparación con la semana anterior, los principales cambios en los parámetros monitoreados fueron: se siguió registrando sismicidad relacionada con la dinámica interna del volcán, especialmente señales de baja energía de larga duración. No obstante, la duración de estas señales fue menor en comparación con el período anterior. Además, se registraron emisiones continuas de ceniza, especialmente los días 11, 13 y 14 de diciembre.
Las señales sísmicas asociadas a emisiones pulsátiles de ceniza mostraron un aumento en el número de sismos pero una leve disminución en la energía liberada. A través de las cámaras convencionales y termográficas, junto con los reportes de funcionarios del Parque Nacional Natural Los Nevados y del SGC en campo, se confirmaron varias emisiones de ceniza y cambios en la temperatura del material emitido durante estos eventos.
En cuanto a la sismicidad relacionada con fracturamiento interno del edificio volcánico, se observó una disminución en el número de sismos y en la energía liberada. Estos eventos se localizaron principalmente en el cráter Arenas y, en menor medida, en los flancos del volcán a distancias de hasta 10 km del cráter. Las profundidades de los sismos variaron entre 1 km y 8 km por debajo de la cima del volcán.
La magnitud más alta registrada durante la semana fue de 1.6, correspondiente a sismos en el cráter Arenas ocurridos el 11 de diciembre a las 4:38 p. m. y el 13 de diciembre a las 5:42 a. m. – Localizados a 2 km y 3 km de profundidad, respectivamente.
La emisión de vapor y gases, principalmente dióxido de azufre (SO₂), desde el cráter Arenas, mostró variabilidad. Las tasas diarias de desgasificación de SO₂ fueron similares a las observadas la semana anterior. A través del monitoreo satelital, se continuaron detectando importantes liberaciones de SO₂ a la atmósfera.
La altura de la columna de gases mantuvo valores inferiores a 1000 m sobre la cima del volcán durante la mayor parte de la semana, aunque se alcanzaron máximos de 1800 m en algunas emisiones pulsátiles. En cuanto a la dirección de dispersión, la columna de gases se desplazó principalmente hacia el suroccidente del volcán, aunque también en menor medida hacia el occidente-suroccidente.
El monitoreo de las anomalías térmicas en el fondo del cráter Arenas, a través de plataformas satelitales, mostró un número similar de detecciones debido a las condiciones atmosféricas favorables. Los niveles de energía fluctuaron entre bajos a moderados, con valores algo mayores a los registrados en la semana anterior.
Desde el SGC, se reiteró a los visitantes del Parque Nacional Natural Los Nevados la importancia de no acercarse a las áreas cercanas al cráter Arenas, donde el acceso está restringido, dada la persistencia de anomalías térmicas, la actividad relacionada con el domo de lava y las emisiones frecuentes de gases y ceniza, que representan un peligro para las personas.
Asimismo, se recomendó evitar detenerse por largos periodos de tiempo en la vía Murillo – Cerro Gualí, especialmente en los cañones de los ríos Gualí, Azufrado y Lagunilla, que nacen en el volcán, dada su ubicación en la zona de amenaza volcánica alta.
Durante más de una década, el volcán Nevado del Ruiz ha sido el más activo de Colombia, encontrándose en un estado eruptivo caracterizado por emisiones de ceniza de menor escala (columna inferior a 3 km), las cuales no afectan considerablemente a la población. Es fundamental no normalizar la alerta Amarilla, especialmente cuando las variaciones en los parámetros monitoreados son mínimas en periodos cortos.
A pesar de que la actividad del volcán muestra menor inestabilidad y, en consecuencia, una menor probabilidad de una erupción significativa, es importante recordar que los niveles de actividad del Nevado del Ruiz están significativamente por encima de cualquier otro volcán en Colombia. Su actividad podría aumentar rápidamente en cualquier momento, llevando a un estado de alerta Naranja (cambios significativos en los parámetros) o Roja (erupción).



