Un soldado colombiano perdió la vida este martes tras un ataque perpetrado con un dron cargado de explosivos, atribuido a la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN). El incidente ocurrió en el municipio de Teorama, en el departamento de Norte de Santander, informó el Ejército Nacional.
El ataque tuvo lugar mientras las tropas del Batallón de Despliegue Rápido N.º 8 realizaban operaciones militares en la región del Catatumbo, una zona de alta conflictividad debido a su relevancia en actividades como la minería, la producción de coca y el tráfico de narcóticos. El ELN utilizó un dron cargado con explosivos que lanzó contra las fuerzas militares, resultando en la muerte del soldado Edison Guerrero Rodríguez, quien tenía 22 años y llevaba dos años de servicio.
Guerrero Rodríguez, oriundo de Norte de Santander, se convirtió en la última víctima de los ataques en esta región. En respuesta, el Ejército emitió un comunicado en el que expresó sus condolencias a la familia del fallecido y destacó que un equipo interdisciplinario les está brindando apoyo integral.
El Ejército condenó el ataque, señalando que el uso indiscriminado de drones con explosivos constituye una grave violación de los derechos humanos y del Derecho Internacional Humanitario. “Este tipo de acciones refleja el desprecio por la vida y la integridad de las personas, y una clara violación de las normas de guerra”, subrayó la institución.
Este ataque se suma a una serie de hechos violentos en la región del Catatumbo, una de las zonas más afectadas por el conflicto armado en Colombia. Según la Defensoría del Pueblo, la región atraviesa lo que podría considerarse “la peor crisis de derechos humanos en los últimos años”.



