El bloqueo en la Troncal de Oriente, una de las principales arterias viales del Magdalena, completa ya su tercer día consecutivo. La vía permanece cerrada a la altura del puente amarillo de Julio Zawady, también conocido como el puente de Riofrío, en jurisdicción de la Sierra Nevada de Santa Marta, donde comunidades campesinas continúan su protesta exigiendo soluciones a una serie de problemáticas sociales y estructurales.
Durante algunas horas de la jornada del martes, la vía fue parcialmente despejada, lo que permitió el tránsito de cientos de vehículos y alivió temporalmente la congestión. Sin embargo, desde las 4:00 a.m. de este miércoles, los manifestantes retomaron el cierre, permitiendo únicamente el paso vehicular cada hora por lapsos de 10 minutos.
Los líderes de la protesta aseguran que no han recibido garantías reales ni compromisos concretos frente al pliego de peticiones que presentaron, el cual incluye mejoras urgentes en la atención en salud, el estado de la infraestructura vial, acceso a la educación, entre otras demandas históricas.
“La situación es insostenible. Los niños no tienen escuelas dignas, las vías están destruidas y los puestos de salud no tienen ni lo básico”, expresó uno de los voceros comunitarios, quien pidió no revelar su nombre por motivos de seguridad. “Estamos abiertos al diálogo, pero necesitamos compromisos reales, no promesas vacías”, añadió.
El bloqueo ha generado afectaciones significativas, en especial para los pequeños productores y trabajadores del sector bananero de la región, que no han podido movilizar sus productos hacia los centros de acopio y puertos de exportación. Asimismo, cientos de viajeros han visto retrasados sus desplazamientos, lo que ha incrementado la tensión en la zona.
Las autoridades locales y departamentales, que han venido liderando un proceso de mediación, esperan la llegada de una comisión del Gobierno Nacional para instalar una mesa de diálogo formal. Sin embargo, hasta el momento no se ha confirmado una fecha concreta para el inicio de estas conversaciones.
“Estamos en contacto permanente con los líderes de la protesta y con el Gobierno Nacional para lograr una solución pacífica que permita restablecer la movilidad sin ignorar las legítimas demandas de estas comunidades”, señaló un portavoz de la Gobernación del Magdalena.
Mientras tanto, el reloj sigue corriendo y las consecuencias económicas y sociales del bloqueo se agravan con cada hora que pasa, reflejando el profundo rezago que aún persiste en las zonas rurales de la Sierra Nevada.



