Risaralda es uno de los departamentos con mayor tasa de envejecimiento, habiendo en la actualidad más personas de más de 59 años de edad que aquellas que tienen menos de 15 años de edad.
Esta situación obliga a que se tomen nuevas medidas y políticas públicas enfocadas en los adultos mayores, especialmente en aspectos como la salud.
Es conocido que la actividad física permite tener una mejor salud, sin embargo en Colombia, el 60% de las personas mayores de 60 años no realiza actividad física de forma frecuente, según el estudio “Sueños y Realidades 60+”, realizado con 2.000 participantes en 11 ciudades del país.
Investigaciones han demostrado que los programas de fisioterapia que combinan ejercicios de fuerza y equilibrio pueden reducir el riesgo de caídas en adultos mayores
entre un 23% y un 31%. Además, las personas insuficientemente activas tienen entre un 20% y un 30% más de riesgo de muerte en comparación con aquellas que son suficientemente activas, de acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
La fisioterapeuta Vanny Pulgarín, lidera una iniciativa orientada a educar, prevenir y transformar el dolor en movimiento. Asegura que el dolor no debe asumirse como una condena inevitable al llegar a la adultez, sino como una señal de alerta que puede y debe abordarse con herramientas concretas y eficaces. La fisioterapia, sostiene, no es solo un recurso de rehabilitación posterior a una lesión, sino una ciencia al servicio del bienestar físico y emocional en todas las etapas de la vida.
“Moverse mal duele. Pero moverse bien sana. Nuestro cuerpo está hecho para moverse y, al hacerlo de forma consciente, no solo aliviamos el dolor, sino que recuperamos nuestra energía vital”, acotó Pulgarín.
Pie de foto: La pérdida de movilidad en la tercera edad puede atribuirse a factores físicos como la artritis, la osteoporosis o la sarcopenia, así como a aspectos psicológicos y sociales. Sin embargo, el estilo de vida tiene un peso determinante.



