En un comunicado oficial emitido hoy, el Servicio Geológico Colombiano (SGC) anunció que el volcán Nevado del Ruiz ha pasado de alerta naranja a amarilla. Esta decisión se basa en la disminución significativa de la actividad volcánica en las últimas semanas, después de casi dos meses de tensión por una posible erupción.
Durante los últimos 89 días, el SGC ha monitoreado de cerca la actividad del volcán, teniendo en cuenta los registros de los últimos 12 años. Durante las últimas dos semanas, se ha observado un progresivo descenso en el comportamiento volcánico, lo que ha llevado a esta reevaluación de la alerta.
El informe del SGC destaca un descenso gradual en la sismicidad relacionada con el fracturamiento de la roca en el interior de la estructura volcánica. Aunque el volcán todavía muestra un comportamiento variable y disperso alrededor del cráter, en las últimas horas no se ha registrado ningún patrón de profundidad, a diferencia de lo reportado en semanas anteriores.
También, se ha observado una disminución en los niveles de energía de los temblores relacionados con el fracturamiento de roca, así como una reducción en el movimiento de los fluidos y en los procesos de desgasificación. Además, se ha evidenciado estabilidad en la deformación de la superficie del volcán y una considerable reducción en la emisión de ceniza.
No obstante, en la tarde de 27 de junio, se registró caída de ceniza volcánica proveniente del volcán nevado del Ruiz en municipios como Chinchiná, Santa Rosa de Cabal y Dosquebradas, lo que indica que, el comportamiento del volcán aún es inestable.
Por esta razón, el SGC ha advertido que: “Aún es posible que se registren algunos fenómenos contemplados en este nivel de actividad”, tales como actividad sísmica, emisiones de ceniza, lahares, cambios morfológicos, ruidos u olores de gases volcánicos, entre otros.
Es importante destacar que, a pesar del cambio en la alerta volcánica, las personas que viven cerca de la zona de influencia del volcán no están fuera de peligro, puesto que, el volcán puede desestabilizarse rápidamente y regresar a su estado de alerta naranja. Por lo tanto, se recomienda mantenerse atentos a las actualizaciones de las autoridades y seguir las medidas de seguridad establecidas.



