El expresidente Iván Duque arremetió este viernes contra la propuesta del mandatario Gustavo Petro de impulsar una Asamblea Nacional Constituyente, calificándola como un “abuso de poder” y una “amenaza a las instituciones democráticas” del país.
A través de su cuenta en la red social X, Duque exigió a las autoridades electorales impedir cualquier intento del jefe de Estado por incluir papeletas o tarjetones en las elecciones legislativas de marzo de 2026 para convocar dicha asamblea.
“Es importante que la organización electoral le diga al ‘principito’ que él no puede incluir papeletas en las elecciones de 2026. No más ‘decretazos’, ‘cabildos’ y ‘constituyentes populares’ para amenazar a las instituciones”, escribió el exmandatario del Centro Democrático.
Duque también se refirió a la reciente aprobación de la reforma laboral, afirmando que Petro “tuvo que agachar la cabeza” ante el Congreso y aceptar modificaciones al proyecto que, en su opinión, constituye una “reforma pro sindical”.
Las declaraciones de Duque surgen pocas horas después de que el presidente Petro anunciara que en las próximas elecciones legislativas se entregará una papeleta para promover la convocatoria de una constituyente. Aunque no dio más detalles, el mandatario ha reiterado en los últimos meses que la Carta Magna de 1991 no ha sido plenamente desarrollada como un verdadero “Estado social de derecho”.
La iniciativa ha sido duramente criticada por distintos sectores políticos y jurídicos, que advierten que, de acuerdo con la misma Constitución vigente, una Asamblea Constituyente solo puede ser convocada mediante una ley aprobada por el Congreso.
El anuncio se dio el mismo día en que Petro confirmó que derogará el decreto que convocaba una consulta popular sobre su reforma laboral, luego de que el Congreso aprobara la iniciativa. Esta consulta ya había sido suspendida por el Consejo de Estado, al considerar que carecía de autorización del Senado, que previamente había rechazado la propuesta.
El debate sobre una eventual constituyente promete elevar aún más la temperatura política en Colombia, en medio de un ambiente ya polarizado de cara a las elecciones de 2026.



