Un informe confidencial de auditoría interna, conocido por La W Radio y El Tiempo, sacude a Ecopetrol: Alberto José Vergara Monterrosa, actual vicepresidente de Ética y Cumplimiento de la petrolera estatal, fue señalado de encabezar una serie de prácticas abusivas y arbitrarias dentro de la compañía. Las acusaciones van desde acoso laboral y sexual hasta el uso indebido de herramientas de vigilancia digital, despidos injustificados y espionaje interno.
El informe, fechado el 20 de mayo, fue enviado a la presidencia de Ecopetrol y al Comité de Auditoría de la Junta Directiva. En sus páginas, se describe un patrón “depredador” por parte de Vergara, quien habría utilizado su cargo para intimidar, acosar y controlar a subordinados, especialmente mujeres, en un ambiente de miedo y manipulación.
Un contrato que desató el escándalo
La auditoría tiene como eje central un contrato firmado en diciembre de 2024 entre Ecopetrol y la firma estadounidense Covington & Burling LLP. Lo que inicialmente fue un acuerdo de US$875.000 para evaluar los efectos de los escándalos de Ricardo Roa en los mercados internacionales, derivó en un otrosí que elevó el valor a US$5,8 millones y amplió su alcance a la interceptación masiva de correos y dispositivos de más de 70 funcionarios, incluidos miembros de junta, sindicalistas y altos ejecutivos.
Según el informe, estas acciones se ejecutaron sin autorización del Comité de Auditoría ni de la Junta Directiva, pese a que Vergara afirmó lo contrario. En una carta del 29 de mayo, la Junta negó haber ordenado tales procedimientos y aseguró que desde febrero de este año suspendió las actividades derivadas del contrato.
Espionaje interno y manipulación
El documento revela que herramientas como e-Discovery, reservadas para investigaciones delicadas, fueron empleadas por Vergara para recopilar información privada sin justificación legal. Las víctimas fueron miembros de la alta dirección, personal sindicalizado y hasta personas externas a la empresa.
“Todo indica que utiliza estos datos de manera arbitraria para hostigar, manipular y perseguir a empleados, violando gravemente su derecho a la privacidad”, señala el informe.
Acoso sexual y laboral
Los hallazgos no se limitan al plano técnico. Seis testimonios detallan episodios de acoso sexual: desde insinuaciones hasta videollamadas en las que Vergara apareció en ropa interior. En al menos dos casos, las víctimas reportaron amenazas veladas de perder sus empleos si se atrevían a denunciar.
También se registran más de 20 despidos dentro del equipo de Cumplimiento, presuntamente motivados por retaliaciones o intentos de encubrimiento.
La pregunta sin respuesta
La Junta Directiva ha convocado una reunión ordinaria este viernes 30 de mayo para abordar el tema, en medio de la creciente presión pública y mediática. Será la tercera vez consecutiva que este órgano se dedica exclusivamente a tratar denuncias sobre irregularidades internas.
La gravedad del caso también pone en entredicho la posición del presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa, sobre quien aún pesan dudas respecto a cuánto sabía y qué nivel de control ejerció sobre estas actuaciones.
En un comunicado oficial, Ecopetrol aseguró que “colaborará con las autoridades y entes de control que han iniciado procedimientos relacionados con esta situación”, e insistió en que las acciones legales en curso buscan “proteger la reputación de la empresa”.
Sin embargo, la pregunta que persiste en los pasillos de la petrolera estatal es tan directa como inquietante: ¿cómo pudo operar con total libertad un funcionario acusado de vulnerar los principios éticos de la empresa que debía proteger?



