La Pandemia, un compañero de viaje (no invitado), en la historia del hombre. SEXTA PARTE

El triunfo del hombre? Un hermoso virus. La Gripa española

Ricardo de los Ríos Tobón *

El Rey de la Creación

La llegada al siglo 20 de la Era Cristiana demostró que el hombre había alcanzado, por fin, el título de Rey de la Creación. Ya había sometido a la energía porque dominaba el carbón, el petróleo y la electricidad. Trenes, carros, dirigibles y aviones habían reemplazado a los carruajes de caballos. Inmensos barcos lo habían hecho con las carabelas. Y una señal inalámbrica había atravesado al Atlántico. La energía del átomo ya era una ecuación y sólo faltaba que la tecnología la volviera aplicable. El cinematógrafo y el gramófono confirmaban que también era, el hombre, dueño de las ondas físicas.

Y la enfermedad había sido derrotada. El bacilo de la peste descubierta, así como la curación de la lepra, la tuberculosis y, las fiebres tropicales y se esperaba, de un momento a otro, el descubrimiento de los antibióticos. Y ya la medicina consideraba que el avance en higiene y prevención era muy alto. Verdaderamente, el hombre estaba en el vértice superior de la Creación.

Pero no todos estaban de acuerdo, porque otra cosa pensaba un pequeñísimo “bicho”, un hermoso organismo de forma cilíndrica del tamaño de sesenta milmillonésimas de metro, con multitud de pequeños cuernos, a la manera de las coronas de los reyes. (Aunque algunos lo desprecian hoy tanto que hasta le niegan la categoría de organismo).

Y este coronavirus modelo 1918 estaba decidido a demostrar quién era el rey.

Una gripa de estiércol

El 4 de marzo de 1918, en el cuartel militar Fort Riley, en Kansas, en el centro de los Estados Unidos, el soldado encargado del solar con gallinas cumplió su función de quemar la rila de las aves. En el estiércol, como era de esperarse había virus de influenza, de gripa normal, que en las aves se llama aviar. Pero uno o muchos de aquellos virus habían mutado. Y al encontrar las circunstancias de adecuada temperatura y de flujo nasal del soldado, su joven garganta fue su nuevo hábitat. Tres días después el muchacho se ahogaba por la intoxicación de sus pulmones con fluidos y pronto el cuartel y los cercanos tenían que adecuar instalaciones para recibir enfermos. Había llegado la Gripa Española. Más de cincuenta millones de humanos y muchos animales domésticos muertos fueron la consecuencia, además de la confirmación de la duda científica preexistente de que algunos virus podían mutar, para ser más eficientes.

La Peste de nuevo viaja en barco

Estados Unidos hacía un año que había decidido participar en la Gran Guerra que se libraba en Europa. Y como había habido un reclutamiento acelerado, con cuarteles improvisados, el hacinamiento fue el campo abonado para la mortal Gripa. Pero el país decidió controlar la información de la epidemia y envió, por barco, a cuatro millones de soldados, desembarcados en Francia, muchos de los cuales o habían superado la enfermedad, sin desarrollar defensas aún o eran, como decimos ahora, asintomáticos. Total, fue una auténtica exportación de la epidemia a Europa, nuevamente en soldados y en barcos. Como en la Edad Media.

Y por qué española?

Tanto los Aliados como los alemanes, en guerra, decidieron ocultar la llegada de la gripa, para no darle más armas al enemigo. Pero España era neutral y la prensa libre. Por eso fue la prensa española la que habló de la Pandemia. Y por lo mismo, le pusieron a la Pandemia el apellido de nuestra Madre Patria, sin haber sido su origen. Pero si colaboró con diez millones de infectados y doscientos mil muertos.

Mutación y juventud

Dos cosas desconcertaban del nuevo virus: su gusto por la juventud y la fuerza de su ataque. Y pronto fueron aclaradas: No es que su ataque fuera más fuerte que el de la gripa; es que este virus, en su mutación, había desarrollado una asombrosa velocidad de contagio, por ser diseminado en las microscópicas gotas de saliva producidas al hablar o toser. Y no era que prefiriera a los jóvenes, sino que los robustos muchachos del medio oeste gringo no habían tenido tantas gripas como los de ciudad, o sea que no tenían defensas contra la mutación. Lo demás fue pan comido. Quinientos millones de infectados en el mundo y cincuenta millones de muertos en tres años. Hasta Colombia colaboró porque aportó mil muertos en Bogotá y dos mil en Boyacá.

Una nueva mutación

Ahora ha llegado el Covid 19. Y como sabe que el hombre ya le descubrió el truco de sus mutaciones anteriores, entonces ha salido con uno nuevo. Ahora el contagio no sólo es ultrarrápido, sino que el contagiado tiene un período de incubación, sin síntoma alguno, que puede llegar a catorce días. Así llega a más partes sin que nadie sospeche. Un nuevo reto para el Rey de la Creación.

Al enemigo hay que conocerlo

La estrategia militar dice que si Usted conoce a su enemigo, es más fácil atacarlo o esquivarlo. Entonces, si Usted, en un semáforo o en el Megabus cree estar ante un coronavirus, simplemente identifíquelo: Debe tener el nombre general de virus, del reino de los Riboviria, de la categoría de los Negarnaviricota, de la clase de los Insthoviricetes, del orden de los articulavirales y de la familia de los Orthomyxoviridae. Sólo le falta identificar de qué género es, porque en dicho estrato están los Influenzavirus A, B, C o D, los Isavirus, los Quaranjavirus, los Thogotovirus y los recientes Sars y AH1D1. Si hecho el chequeo descubre que no es ninguno de los nueve géneros anteriores, Usted muy probablemente está ante un Covid19. Ajústese el tapabocas y aléjese dos metros. Elemental!

Y, de paso, entienda por qué es tan difícil encontrar la vacuna!

*Presidente Academia Pereirana de Historia

ricardodlrt@hotmail.com

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