La tensión entre Estados Unidos y Venezuela continúa escalando tras nuevas advertencias del jefe de la diplomacia estadounidense. El secretario de Estado, Marco Rubio, aseguró que Washington mantendrá los ataques contra embarcaciones presuntamente relacionadas con el narcotráfico en el Caribe, como parte de su campaña antidrogas en la región, e insinuó que también continuarán las confiscaciones de buques petroleros sancionados.
“Seguiremos atacando a las narcolanchas si intentan dirigirse hacia Estados Unidos”, afirmó Rubio en una entrevista con NBC News, emitida este domingo 4 de enero. Sus declaraciones se producen un día después de que fuerzas estadounidenses capturaran al presidente venezolano Nicolás Maduro en Caracas y lo trasladaran a Nueva York, donde será juzgado por cargos de narcoterrorismo y corrupción.
Rubio señaló además que Estados Unidos continuará “incautando las embarcaciones que estén sancionadas con órdenes judiciales”, en aparente referencia a los recientes decomisos de petroleros con crudo venezolano, una medida que Washington ha utilizado para presionar al Gobierno venezolano tras la caída de Maduro.
Según el secretario de Estado, estas acciones buscan forzar a Caracas a “resolver” sus problemas. “Seguiremos haciendo eso, y potencialmente otras cosas, hasta que los asuntos que necesitamos ver resueltos sean abordados”, sostuvo, en referencia al Ejecutivo venezolano ahora liderado por la vicepresidenta y presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
No obstante, Rubio insistió en que su país no está “en guerra con Venezuela”, sino con las organizaciones dedicadas al narcotráfico. En ese sentido, calificó la captura de Maduro como un “gran avance”, al reiterar la acusación de la Administración de Donald Trump de que el exmandatario lideraba el llamado Cartel de los Soles.
Por su parte, el presidente del Estado Mayor Conjunto de EE. UU., general Dan Caine, advirtió que se mantendrá el amplio despliegue militar en el Caribe tras la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores. “Nuestras fuerzas permanecen en la región en un alto estado de alerta, preparadas para proyectar poder, defenderse a sí mismas y nuestros intereses”, afirmó durante una rueda de prensa junto a Trump y Rubio.
Desde finales de agosto, bajo la operación denominada Lanza del Sur, Estados Unidos ha intensificado su presencia militar en el Caribe con el argumento de combatir el narcotráfico proveniente de Venezuela. Según datos oficiales, esta ofensiva ha dejado la destrucción de cerca de 40 lanchas acusadas de transportar drogas y la muerte de al menos 110 de sus ocupantes.



