El Puente Limones, que conecta a Risaralda con el Chocó, y cuatro estaciones de bomberos municipales son los ‘elefantes blancos’ que la Contraloría Departamental de Risaralda logró rescatar en el ejercicio de control fiscal ejercido en el cuatrienio 2018-2022.
Así lo dio a conocer Ángela María Jaramillo, gerente Departamental de Risaralda en la rendición pública de cuentas que rindió ayer ante el país, al cierre de los cuatro años de gestión de la administración del contralor general saliente Carlos Felipe Córdoba Larrarte, en la que hicieron “un especial énfasis en el último año, periodo en que a pesar de la pandemia, la entidad pudo cosechar muy positivos resultados en beneficio de la ciudadanía de la región”, precisó la Contraloría General de la República.
Sobre el Puente Limones, la Gerente Departamental precisó que iniciaron la indagación preliminar luego de recibir una denuncia ciudadana en el año 2018, “y luego se aperturó un proceso de responsabilidad fiscal, el cual al día de hoy se encuentra activo y está radicado ante la Delegada de Responsabilidad Fiscal, en el nivel central”.
Esta obra tuvo una inversión inicial de 3.230 millones, “que se planeaba terminar ese mismo año, pero se convirtió en un elefante blanco”, que pudo terminarse a partir de la intervención de la Contraloría Departamental. “Fue un proceso realizado a través de diversas mesas de diálogo.
La Gerencia Risaralda citaba diferentes actores, como son veedores ciudadanos, contratistas, supervisores, los alcaldes de estos municipios, y fue así que logramos llegar a un acuerdo con unos compromisos y a hoy ya está siendo disfrutado por toda la comunidad”, dijo la funcionaria, y destacó que “este dinero que estuvo en riesgo de perderse, ahora está al servicio de la ciudadanía, este puente está terminado”. Su costo final fue de $8.451.795.508. Sin embargo, el puente está pendiente de ser inaugurado y puesto en funcionamiento “por problemas de orden público”, señaló la Contraloría General.
La Gerencia Departamental Risaralda también acompañó cuatro estaciones de bomberos, en los municipios de Apía, Guática, Santuario y Mistrató. Estas obras también estaban inconclusas, y gracias a las diferentes mesas de diálogo, se lograron inaugurar y quedaron al beneficio de toda la comunidad de estos cuatro municipios del departamento de Risaralda”, precisó Ángela María Jaramillo. La inversión fue de $10.209.412.359
“Para nosotros es muy importante ese trabajo mancomunado con la ciudadanía, con los veedores ciudadanos, ya que son ellos los que nos informan a través de denuncias, de quejas, las presuntas irregularidades que se pueden presentar”, como es el caso de estas obras, dijo la funcionaria.
En cuanto a los fallos de responsabilidad fiscal, la Contraloría Departamental precisó que “es la principal herramienta con que cuenta el Estado para procurar recuperar los dineros públicos malversados o extraviados como consecuencia de una inadecuada gestión fiscal”, que en el caso de Risaralda, “el de mayor cuantía (por casi $725 millones) corresponde a un proceso donde la entidad afectada es el municipio de Dosquebradas”.
En Risaralda, la Contraloría General profirió 11 fallos con responsabilidad fiscal por $1.117 millones, en el periodo noviembre 2021 – junio 2022



