03Por Pilar Salcedo Jiménez
Han pasado varios meses desde el asesinato del senador Miguel Uribe Turbay, y aunque el dolor sigue siendo una herida abierta, su padre, Miguel Uribe Londoño, ha decidido transformar la tragedia en una causa.
En conversación con El Diario del Otún, el precandidato presidencial, Miguel Uribe Londoño, habla del vacío que dejó su pérdida, de la precaria protección que denunció en su momento, y de cómo ese hecho marcó su decisión de aspirar a la Presidencia de la República.
Con serenidad, pero con firmeza, reflexiona sobre la crisis de seguridad que atraviesa el país, el papel del narcotráfico y la necesidad de unir fuerzas políticas para recuperar la confianza y la paz en Colombia.
¿Cómo han transcurrido para usted estos meses sin la presencia de su hijo?
“Es un dolor enorme que no se me quitará nunca, que me acompañará hasta el fin de mis días. Mi hijo y yo éramos muy unidos, éramos como uno solo. Perderlo no solo como padre, sino viendo cómo fue hostigado desde el poder, es algo que ninguna familia debería vivir.
Pero en medio del dolor he comprendido que no puedo quedarme lamentándome, porque eso sería permitir que los violentos ganen. Por eso encontré la fuerza para convertir ese dolor en propósito y luchar para que ninguna otra familia colombiana tenga que sepultar a un hijo por culpa del crimen y de la impunidad”.
En algún momento, durante sus conversaciones con Miguel, ¿ustedes abordaron el tema de su seguridad, de su protección y desplazamientos?
“Sí, claro. Sabíamos que le faltaba seguridad. Era muy precario lo que la Unidad Nacional de Protección del Gobierno, la UNP, le estaba ofreciendo. Él pidió en muchas ocasiones que se la reforzaran. Escribió más de 25 cartas solicitando mayor protección, pero el gobierno no quiso hacerlo. No atendieron sus llamados, y eso es muy doloroso”.
¿Cuál es su lectura del momento actual que vive Colombia?
“Colombia atraviesa una crisis profunda de seguridad, de institucionalidad y de confianza. Y eso, en buena parte, es consecuencia del rumbo ideológico que le ha impuesto el presidente Petro.
Hoy lo que está en juego es si queremos un país donde la ley tenga valor y la vida del ciudadano esté protegida. La gente está cansada de la violencia, del mal gobierno y del estímulo a la ilegalidad. Estamos viviendo una inseguridad total: se perdió el control territorial, el narcotráfico domina la economía y es la gasolina de la guerra.
Yo he sido víctima del narcotráfico, mi familia también. Esa tragedia no se puede seguir repitiendo. Si no hacemos un cambio en las próximas elecciones, este país corre el riesgo de perderse”.
¿Cuáles son entonces sus principales propuestas como precandidato presidencial?
“Mi propuesta primordial es devolverle la seguridad a Colombia. Sin seguridad no hay nada. Hoy enfrentamos narcotráfico, secuestros, extorsión, asesinatos, consumo de drogas en espacios públicos y territorios controlados por criminales.
Los colombianos viven con miedo; los padres no saben si sus hijos regresarán a casa. Eso debe terminar. Si no resolvemos el problema de la seguridad, ningún otro avance será posible”.
¿Ya comenzó la encuesta interna para elegir precandidato presidencial de Centro Democrático?
“No, todavía no ha empezado. Creemos que podría iniciar hacia el 20 de noviembre, aunque la fecha no está completamente definida. Si el 28 de noviembre debe conocerse el resultado, la encuesta debería comenzar en esos días”.
En caso de que la encuesta no lo favorezca, ¿ha pensado en escalar otros proyectos políticos?
“No, ninguno. No estoy en esto por un cargo público ni por buscar un empleo. Estoy aquí por lo que le pasó a mi hijo, porque lo mataron para silenciar sus ideas, para evitar que fuera el próximo presidente de Colombia.
Lo hago por él y por los millones de colombianos que han sufrido la violencia. No quiero que tengamos que seguir viviendo bajo el miedo y el terrorismo”.
A nivel departamental, ¿con qué apoyos cuenta usted en Risaralda?
“He recibido los mismos apoyos que tenía mi hijo Miguel: líderes de base, empresarios, jóvenes y ciudadanos víctimas de la inseguridad. Son personas que creen en la necesidad de recuperar la paz y la confianza”.
Alianzas políticas
¿Qué opina de las alianzas políticas que se están construyendo desde distintos sectores, entre ellos Uribe, Gaviria y otros líderes, con miras a una consulta interpartidista?
“Me parecen excelentes. Todos los que queremos seguridad, tranquilidad, y el fin del narcotráfico y la extorsión, debemos unirnos.
Lo que propone el expresidente Uribe, una consulta interpartidista en marzo con los candidatos del Centro Democrático, del Partido Liberal, Conservador, Cambio Radical y otros movimientos, me parece muy positivo.
De esa unión puede salir una fuerza grande, de 8 o 10 millones de votos, capaz de llevar a Colombia a la primera vuelta con una opción real de cambio. Yo apoyo completamente esa unión”.

Miguel Uribe Londoño ha señalado que su precandidatura no obedece a un afán de protagonismo ni de figuración, sino al propósito de retomar las banderas que en vida enarboló su hijo asesinado, Miguel Uribe Turbay.
El dato
Miguel Uribe Londoño indicó a medios nacionales “siempre he estado de acuerdo con la encuesta, lo que he dicho es que debe ser presencial, en hogares, y que participen todos los colombianos, también la Colombia rural, ese 33% que no tiene teléfono inteligente”.



