En Risaralda se lamenta la pérdida de uno de sus más destacados líderes políticos, Gildardo Castro Eusse, quien falleció a los 87 años de edad. Su legado perdurará en la memoria colectiva como el de un hombre entregado al servicio público y a la construcción de comunidad.
Castro Eusse dedicó prácticamente toda su vida al servicio público, dejando una huella imborrable en la política local. Fue concejal de Pereira por varios periodos, llegando a presidir el Consejo Municipal. Además, ocupó el cargo de Alcalde en Pueblo Rico durante los primeros años de la creación del departamento de Risaralda en 1967.
Su compromiso con el desarrollo de Risaralda lo llevó a desempeñarse como Secretario General de la Junta Pro Creación del departamento, contribuyendo activamente a su gestación y consolidación. También fue un pilar en la fundación del emblemático barrio Cuba de Pereira, demostrando su visión urbanística y su compromiso con el progreso de la ciudad. Dentro de su labor política, Castro Eusse siempre mantuvo una afiliación al Partido Conservador.
Pero más allá de su trayectoria política, Gildardo Castro Eusse fue reconocido como un líder cívico y un amante del deporte, especialmente del Deportivo Pereira, equipo al que brindó su apoyo incondicional.
En palabras de su hermano Luis Helmer Castro, “Gildardo nos dio muchos ejemplos de vida y trabajó incansablemente por el bienestar de nuestra región”. Su legado también se refleja en su hijo Samir Castro, quien siguió sus pasos en la política local, desempeñándose como concejal de Pereira.
Uno de los temas que más apasionaba a Gildardo Castro Eusse era la protección del medio ambiente, especialmente la preservación de la cuenca del río Otún. Desde el Concejo Municipal de Pereira, presentó numerosos proyectos para garantizar la conservación de este recurso vital para la ciudad, advirtiendo sobre las consecuencias que su deterioro podría acarrear.
Con la partida de Gildardo Castro Eusse, Risaralda pierde a un referente de la política local y a un defensor incansable de los intereses de su comunidad. Su legado perdurará en cada rincón de la región, inspirando a las futuras generaciones a seguir su ejemplo de servicio y compromiso con el bien común.



