Además del largo listado de perdedores que dejaron los comicios del pasado domingo, cuando se eligieron las nuevas autoridades locales, necesariamente hay que sumar a las firmas encuestadoras. Muchas de ellas, como lo anticipamos en un análisis anterior, no iban a pasar la prueba dado que los vaticinios que estaban mostrando sobre el momento electoral eran diametralmente opuestos a lo que era el ambiente político local.
Eso lleva a pesar que hubo crasas equivocaciones, tal vez fruto de la aplicación de la metodología escogida o de la aplicación de unaa muestra no representativa, o tal vez que se utilizaron encuestas con la evidente intención de torcerle el cuello a la opinión pública, para desinformar o para promocionar candidaturas que en verdad pocas opciones tenían.
En ese mismo sentido se han pronunciado varios columnistas, editorialistas y politólogos, porque igual situación se vivió en distintas regiones colombianas.
Unos de ellos, es Jorge Gómez Pinilla, columnista de El Espectador, quien esta semana publicó un escrito titulado “Por favor… ¡prohíban las encuestas!”, en el cual afirma que: “Si hubo dos grandes derrotados en la contienda electoral que acaba de pasar, fueron Álvaro Uribe Vélez y las encuestas. Uribe, porque el pueblo ha dejado de creer en él, y las encuestas, porque ya no se les puede creer”.
Y más adelante el columnista sentenció: “En todos estos lugares se equivocaron las encuestas, si es que se le puede llamar equivocación a que no midieron la intención de voto, sino más bien trataron de encauzarla. Según Daniel Coronell entrevistado por María Jimena Duzán, “esto no tiene nada que ver con la estadística, sino con el deseo de incidir en la decisión ciudadana”.
Lo que pasó en Pereira
En la escogencia del nuevo alcalde de Pereira no solo se puede decir que las encuestadoras se equivocaron, sino que se publicaron algunas que reflejaban una realidad totalmente distinta, posiblemente con el propósito de crear desinformación o de impulsar candidatos con baja aceptación.
El preconteo de la Registraduría del Estado Civil, dejó en claro los siguientes resultados: Carlos Maya 60.497 (28.82%), Mauricio Salazar 55.317 (26.35 %) y Alejandro García 27.063 (12.89%).
Tal vez la única encuesta que estuvo más cerca de esta realidad fue la del noticiero de televisión CMI, elaborada por el Centro Nacional de Consultoría, que en el mes de octubre indicó que Carlos Maya obtendría el 34 %, Mauricio Salazar el 27 % y Alejandro García el 8 %.
Investigan Lambda SAS, la empresa que lidera Álvaro Trejos, en la última encuesta antes de las elecciones, indicó que la opción Ninguno ocupaba el primer lugar con un 26.1 %, seguida por Mauricio Salazar con el 19.17 %, No Sabe no Responde el 18.8 %, Carlos Maya el 16.0% y Alejandro García, en un lejano 7o lugar con apenas el 2.1%.
Una semana antes de las elecciones, un blog cercano a la candidatura de Adriana López del Centro Democrático, dió a conocer un análisis aparentemente basado en una medición seria, según la cual entre Mauricio Salazar y Adriana había un empate técnico en el primer lugar. Decía al respecto, dicho analista:
“Se despeja el panorama electoral para la Alcaldía de Pereira. Un empate técnico se presenta en la lucha por la Alcaldía de Pereira entre Mauricio Salazar del partido ASI y Adriana López del partido Centro Democrático. Ambos candidatos aumentaron la intención de voto, de acuerdo a 792 mediciones telefónicas realizadas entre los días 26 al 28 de septiembre en los diferentes estratos socioeconpomicos de la ciudad. Salazar (29.8%) creció 5.8 puntos porcentuales frente a la medición divulgada en septiembre, mientras que López (25.3%) avanzó 7,4 puntos porcentuales. Quien siguió su derrumbe de intenciónde voto es Carlos Maya (14.4%) de la coalición liberal-conservadora que perdió 3.2 puntos porcentuales.”.
Y para completar, desde la campaña de la otra candidata, Carolina Bustamante, se entregó el resultado de una encuesta, sin dar a conocer la fuente, en donde ella aparecía como ganadora, aunque a la postre ocupó el 6o lugar entre ocho. Decía la encuesta que Carolina punteaba la intención de voto con un 15.8 %, seguida por Mauricio Salazar con el 14.2% y tercero Carlos Maya apenas con el 10.5 %.
En la Gobernación
Para la Gobernación de Risaralda ocurrió algo similar. En las urnas, el preconteo de las Registraduría reportó como ganador a Víctor Manuel Tamayo con el 41.26 %, seguido por Diego Naranjo con el 25.05.%, Lina Arango 10.31 y Eduardo Cardona 8.18%.
En la semana previa a las elecciones, después de un debate promovido por una cadena radial, el candidato Eduardo Cardona entregó los resultados de una encuesta elaborada por la firma AD Consultores que lo ubicaba segundo en la intención del voto con el 21% mientras que marchaba a la cabeza Víctor Manuel con el 28.6%. La promesa de Cardona fue que en esa semana descontaría un punto porcentual por día para proclamarse ganador de la gobernación, aunque finalmente los resultados lo ubicaron de último.
La empresa DAES también entregó sus resultados en los días previos dando ganador a Diego Naranjo con el 35.8% frenta a Tamayo con el 21.5%. Y Investigar Lambda dio como ganador a la opción Ninguno con el 30.2 %, seguido por No Sabe No Responde 24.8%, luego Víctor Manuel con el 20.6% y Diego Naranjo 9.5 %.
¿Qué hacer?
Consultamos sobre el tema a Carlos Alberto Osorio Duque, economista, magister en economía y gerente de la empresa Estudios y Consultorías Socioeconómicas acreditada en el Consejo Nacional Electoral, quien señaló:
“Hago un llamado a que las empresas encuestadoras nos apeguemos a los códigos de buenas prácticas de investigación y que no dejemos ningún detalle por fuera, desde la selección de los informantes, la distribución y representatividad de las muestras, de verificar de manera permanente tanto las encuestas como el contexto. Eso hace que las firmas dejen de ser solo encuestadoras para que seamos investigadores, lo que es distinto: una cosa es hacer una encuesta y aplicar un método y otra es ser investigador, lo que implica mirar el contexto. De ser así, las firmas encuestas podrán ser siguiendo un faro y en la medida en que esos faros funcionen en forma adecuada se creará una mejor opinión, sino tendremos grandes dificultades en términos de credibilidad”.
Y, el columnista Jorge Gómez Pinilla, terció en su columna sobre el tema al señalar:.
“Una noticia reciente, con fecha agosto de 2019, informaba que un grupo de firmas encuestadoras presentará al Consejo Nacional Electoral un proyecto mediante el cual pretenden autorregularse. Esto significa que son conscientes de que no están haciendo bien la tarea, pero la verdad monda y lironda es que nunca será confiable un tribunal electoral compuesto no por magistrados sino por políticos… Por eso resulta más sano, en términos de democracia real, lo que en días también recientes propuso para su país el candidato nacionalista uruguayo Jorge Larrañaga: ¡prohibir la difusión de encuestas 40 días antes de las elecciones!”.


Lo que pasó en Pereira
