La Procuraduría investiga un convenio cercano a los $1.000 millones para una cancha sintética que habría favorecido a un consorcio ligado a la red de corrupción del exsenador Mario Castaño.
La Procuraduría General de la Nación formuló pliego de cargos al exalcalde de Balboa, Risaralda, Humberto Vásquez Vásquez (periodo 2020–2023), por su presunta participación indebida en un contrato que habría favorecido a un consorcio señalado de integrar el denominado “cartel de las marionetas”, estructura de corrupción que, según las autoridades, orbitaba alrededor del fallecido exsenador Mario Castaño.
De acuerdo con la Procuraduría Provincial de Instrucción de Pereira, el exmandatario habría intervenido en un convenio con el Ministerio del Deporte para la construcción de una cancha recreodeportiva sintética en el municipio, por un valor cercano a los $1.000 millones. La firma seleccionada para ejecutar el proyecto estaría vinculada a la red de contratistas que, según investigaciones penales y disciplinarias, se beneficiaron de millonarios recursos públicos mediante amaños contractuales en diferentes regiones del país.
Señalamientos también a un exfuncionario de Planeación
El ente de control también profirió cargos contra Ángel Yesid Montoya Ramírez, quien se desempeñaba como subsecretario de Despacho de la Secretaría de Planeación y Obras Públicas de Balboa.
Según la Procuraduría, Montoya habría actuado como estructurador técnico del proyecto que dio origen al convenio con el Ministerio del Deporte y, posteriormente, participó en la elaboración de los estudios previos y como integrante del comité evaluador, roles que lo ubican en el centro del proceso que terminó favoreciendo al consorcio cuestionado.
Para el Ministerio Público, la actuación de ambos exfuncionarios podría haber vulnerado de manera grave los principios que rigen la contratación estatal, al configurar un posible direccionamiento del contrato.
Falta disciplinaria gravísima y presunto dolo
En su decisión, la Procuraduría indicó que los disciplinables habrían quebrantado los principios de moralidad y transparencia, pilares de la función administrativa, al intervenir en un negocio jurídico presuntamente orientado a favorecer intereses particulares.
De manera provisional, el ente de control calificó la conducta como falta disciplinaria gravísima cometida a título de dolo, es decir, con conocimiento y voluntad de la irregularidad, lo que podría derivar en sanciones severas como inhabilidades para ejercer cargos públicos o destitución, si se comprueba la responsabilidad durante el proceso.
El contexto: el eco del “cartel de las marionetas”
El caso se inscribe en el amplio entramado del llamado “cartel de las marionetas”, una red de corrupción que, de acuerdo con investigaciones de la Fiscalía y la Corte Suprema, habría operado en varias entidades territoriales canalizando recursos de convenios nacionales hacia contratistas cercanos a Mario Castaño a cambio de coimas y favores políticos.
Balboa, un municipio pequeño de Risaralda, se suma así a la lista de territorios donde la Procuraduría rastrea posibles contratos amarrados a esa estructura. La formulación de cargos es un paso clave en el proceso disciplinario: vendrá ahora la etapa de descargos y práctica de pruebas, antes de que el Ministerio Público adopte una decisión de fondo.
Mientras tanto, el nombre del exalcalde Humberto Vásquez Vásquez queda bajo el escrutinio público, en un nuevo capítulo de la lucha institucional contra la corrupción en la contratación local.



