Registraduría debe revisar 30 millones de firmas de precandidatos presidenciales independientes

Por Pilar Salcedo Jiménez

El calendario electoral ya se activó en la Registraduría Nacional, donde hay inscritos más de 60 comités recolectores de firmas. ¿Qué pasó con los partidos políticos? Analistas dan su opinión.

  Según cifras oficiales, hay 65 comités recolectores de firmas en Colombia, un hecho sin antecedentes en la historia reciente del país.

El alto número de precandidatos supone un desafío técnico y logístico para la Registraduría, que deberá verificar alrededor de 30 millones de firmas, porque no hay grafólogos, ni hay personal para hacerlo.

Este proceso, de acuerdo con lo establecido por el Consejo de Estado, exige una revisión una a una, lo que representa una carga inédita para la entidad electoral.

La situación también abre un debate sobre el papel de los partidos políticos. La mayoría de las candidaturas actuales se tramitan por fuera de las colectividades tradicionales, lo que refleja una pérdida de fortaleza en las organizaciones políticas y un creciente interés ciudadano en buscar alternativas independientes.

Pese a la magnitud del reto, las autoridades descartan riesgos para la democracia. “Este es un país con más de 200 años de tradición republicana. No hay amenazas para el proceso electoral”, se señaló desde la Registraduría, al tiempo que se reiteró la importancia de que todas las instituciones trabajen de manera articulada para garantizar unas elecciones transparentes y seguras.

En esa misma línea, tanto la Procuraduría como la Contraloría ratificaron que los comicios se realizarán en las fechas establecidas y recordaron que la fuerza pública tiene la obligación de garantizar la seguridad en todo el territorio nacional.

Con más de medio centenar de precandidatos por firmas y la expectativa de nuevas postulaciones desde los partidos, el país se prepara para una de las contiendas electorales más complejas y participativas de las últimas décadas.

Por primera vez en Colombia, hay más comités inscriptores por firmas, (65), que partidos políticos, ( 37).

Ante todo este panorama electoral, consultamos la opinión de analistas, en especial si se trata de una vitrina anticipada de publicidad política, a diferencia de los candidatos que van por partidos, que únicamente podrán hacer publicidad tres meses antes de las elecciones.

El politólogo Marco Pérez, indicó a El Diario del Otún: “Esta figura, pensada inicialmente para ampliar la participación democrática, se ha convertido también en una estrategia electoral que algunos sectores consideran un “esguince” a las normas de publicidad política”.

El experto agrega que varios de los comités de recolección de firmas guardan cercanía con movimientos o ideologías ya existentes, aunque optan por marginarse de los partidos tradicionales. Entre las razones, señalan el descrédito de las colectividades políticas y la falta de garantías dentro de los procesos internos.

No obstante, el punto más sensible está en la publicidad electoral anticipada. “Mientras que la ley establece que la promoción de candidaturas solo puede iniciar tres meses antes de los comicios, los comités tienen la posibilidad de inscribirse con casi un año de antelación y desde entonces desplegar campañas de visibilización, bajo el argumento de invitar a los ciudadanos a apoyar la iniciativa con su firma”, indica Pérez.

Aunque en teoría no se trata de propaganda directa para un cargo, en la práctica funciona como una vitrina de posicionamiento. “Se convierte en una estrategia para dar a conocer nombres y candidaturas con mucha anterioridad a los plazos legales”, advierte el analista.

Este fenómeno, que ha cobrado fuerza en los últimos procesos, plantea un debate sobre la equidad electoral. Mientras los aspirantes que se lanzan por firmas aprovechan esta ventana de visibilidad, los candidatos que dependen de partidos deben ajustarse estrictamente a los tiempos fijados por la normatividad.

Firmas válidas

Por su parte, el analista Julio Leal Duque, señaló: “El mayor problema que hay en este momento en las elecciones posiblemente no sea ni la cantidad de inscritos o la cantidad de partidos. El problema más importante que tiene la Registraduría es la verificación de las firmas, por ninguna parte se ven candidatos recogiendo firmas, ni en centros comerciales, ni en plazas, ni en los barrios. La probabilidad de venta de firmas de manera ilegal y verificar las mismas puede ser el mayor problema que tiene la democracia hoy.”

Finalmente, el exconstituyente y abogado Jaime Arias, considera que tal cantidad de comités inscriptores de firmas, evidencia la crisis de los partidos, la falta de liderazgos y de organización. Coincide en que los comités por firmas, representa para los candidatos que representan estos movimientos, una forma de adelantar las campañas.

El dato

Con las elecciones de 2026 en el horizonte, la discusión vuelve a poner sobre la mesa el papel de los partidos políticos, la legitimidad de los comités ciudadanos y los vacíos en la regulación de la publicidad electoral en Colombia, afirman analistas políticos consultados por El Diario del Otún.

 

Leyenda

El término para la presentación de las firmas es el 17 de diciembre de 2025 y la Registraduría Nacional tendrá plazo hasta el 21 de enero de 2026 para realizar la verificación. De acuerdo con la Resolución 6064 del 22 de mayo de 2025, los interesados deberán recolectar firmas equivalentes al 3% del total de votos válidos emitidos en las elecciones presidenciales de 2022.

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