A pocos meses de las elecciones legislativas en Colombia, el panorama político empieza a transformarse con una ola de renuncias, derrotas internas y nuevas aspiraciones que anuncian una importante renovación en el Congreso. Según reveló El Espectador, más de cincuenta congresistas no continuarían en sus curules para el periodo 2026-2030, ya sea por decisión propia o por no lograr el respaldo suficiente en las consultas internas de sus partidos.
Una de las salidas más destacadas es la de María José Pizarro, senadora del Pacto Histórico, quien renunció a encabezar la lista de su colectividad para ponerse al servicio del presidente Gustavo Petro en la consolidación del Frente Amplio, un proyecto que busca articular fuerzas progresistas de cara a las presidenciales de 2026. “Regreso a la lucha política que aprendí en la casa y practiqué en las calles. Me pongo a disposición del presidente en la construcción del Frente Amplio y la Constituyente Popular”, afirmó Pizarro en un mensaje publicado en redes sociales.
El Pacto Histórico, además, vivió una fuerte sacudida tras su consulta interna del 26 de octubre. Figuras reconocidas como Robert Daza, Jael Quiroga, Catalina Pérez y Sandra Jaimes no alcanzaron los votos necesarios para mantenerse en la lista, lo que abriría paso a nuevos liderazgos dentro de la coalición.
La renovación también se extendería al Partido Liberal, donde congresistas como Piedad Correal, Dolcey Torres, Jhon Jairo Roldán, Miguel Ángel Pinto y Juan Diego Echavarría no continuarían. A su vez, Mauricio Gómez Amín se enfocará en su candidatura presidencial, mientras que Juan Pablo Gallo enfrenta procesos judiciales por el caso de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo.
En la Alianza Verde, los movimientos también son significativos. El representante Duvalier Sánchez anunció su intención de postularse a la Gobernación del Valle o la Alcaldía de Cali, mientras que Carolina Giraldo y Ana Carolina Espitia confirmaron su salida para dar paso a nuevas generaciones.
La salida de estas figuras, sumada a los cambios internos en varias colectividades, anticipa un Congreso con nuevos rostros y dinámicas políticas para el próximo periodo legislativo, reflejando un momento de transición y reconfiguración del poder en el país.



