Al tiempo que crecen los rumores y comentarios sobre la marcha del Hospital
Mental de Risaralda, Homeris, el gerente de esta ESE, John Jairo Ramírez Cardona,
acaba de recibir una muy baja calificación sobre la gestión desarrollada el año
pasado.
En una primera calificación hecha por la junta directiva con base en los parámetros
establecidos por el Ministerio de Salud en la resolución 408 de 2018, Ramírez
obtuvo apenas 1.54 sobre 5, la cual apeló ante la Superintendencia de Salud, entidad
que le respondió que ese tema no era de su competencia.
Ello ocurrió el 26 de abril de 2022 en junta directiva presidida por Catalina Buitrago
Ruiz, como delegada del gobernador Víctor Manuel Tamayo, y a la cual asistieron
Javier Darío Marulanda, Secretario de Salud; Cruz Katherine Salazar Martínez,
representante del sector científico; Kelly Johana Vásquez, representante de los
usuarios y Hugo Armando Forero, representante de los gremios, así como varios
funcionarios del hospital en calidad de invitados.
El objeto de la reunión era evaluar la gestión del gerente del HOMERIS, John Jairo
Ramírez, en el período del 1º de enero al 31 de diciembre de 2021 conforme a los
lineamientos de la Resolución 408 de 2018, que define los criterios de evaluación de
los gerentes de los hospitales.
Dicha calificación se hace con fundamento en 30 indicadores en tres áreas, así:
dirección y gerencia 20%, gestión del área financiera y administrativa 40% y gestión
clínica o asistencial 40%. Según lo define la resolución, el rango de evaluación
establece que una calificación de 0.0 a 3.49 se considera insatisfactoria y de 3.5 a
5.0 satisfactoria.
De acuerdo con un aparte del acta de junta del 26 de abril que conoció EL DIARIO,
el gerente entregó soportes que no son suficientes ni eran como dice el anexo técnico
No. 3, soportes firmados por personas y no por Comités, sin las guías de manejo y
que los soportes no eran acordes a lo que se está evaluando.
En consecuencia, el puntaje total de la calificación fue 1.54 en concordancia con la
matriz de calificación prevista en el anexo técnico No. 3 de la Resolución 408 de
2018, evaluación que fue adoptada en forma unánime por los miembros de la junta.
Tras la apelación que Ramírez Cardona presentó primero ante la Superintendencia
de Salud y luego ante la junta directiva, como correspondía, éste organismo volvió a
reunirse con ese propósito el pasado 25 de julio, pero en lugar de obtener una mejor
calificación, el gerente no solo se volvió a “rajar” sino que se le bajó la nota a 1.4
sobre 5.
De acuerdo con las normas existentes en esta materia, cuando esa baja calificación
queda en firme es causa del retiro del gerente o el director del correspondiente
hospital.
Según lo conoció este medio, para este lunes está prevista una nueva reunión de la
junta directiva de HOMERIS en donde se podrían tomar decisiones con respectivo
de la continuidad o no de Ramírez Cardona.
Lo cierto es que aunque éste se posesionó al frente de la ESE en el presente período,
sus relaciones con el Gobernador de Risaralda no han sido las mejores, al punto que
ha retirado del hospital mental a buena parte de los funcionarios cercanos al
mandatario. En cambio buscó blindarse mediante la conformación de un equipo de
asesores de su confianzas, al vincular a cuatro de ellos mediante contratos de
prestación de servicios, dos para el área jurídica, uno en el campo financiero y otro
en el clínico.
El actual gerente del Hospital Mental había laborado en esta institución durante
nueve años en calidad de director científico y se desempeñó como subgerente del
Hospital Universitario San Jorge y gerente de los hospitales de Ulloa (Valle) y La
Celia (Risaralda).
De los gerentes de hospitales posesionados en este mandato, dos se han retirado por
renuncia: Juan Carlos Restrepo del hospital San Jorge siendo reemplazado por María
Elena Ruiz y Neuridio Vinasco del San Pedro y San Pablo de La Virginia donde
despacha actualmente Javier Alejandro Gaviria.



